Marcos La Boa: “los pueblos deben preservar su esencia carnavalesca”

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El rescate de la esencia del carnaval de La Vega, sus manifestaciones folklóricas y culturales, es la bandera que desde hace años ha levantado Marcos Antonio Durán Fernández (Marcos La Boa), quien tiene como frase fundamental: “Los pueblos que no reconocen ni respetan su historia, están condenados y castigados a repetirla”.

Es por eso que, a pesar de haber sido parte fundamental en el proceso de transformación del carnaval de La Vega, aportando su talento en la creación de nuevas expresiones, vio atrás y entendió que ese no era el camino que debía seguir la tradición de su pueblo.

“En ese momento quise mostrar mi creatividad, pero cuando la realidad me tocó la espalda, entendí que eso no era lo que debía hacer. Fui parte de ese movimiento de transformación del diablo cojuelo, agregando lo que llama multicefálico rostro duro, que consiste en rostros los hombros, en el pecho, en la espalda o en cualquier sitio. Esa es la marca que me patentizó en cuanto a ese concepto moderno de haber transformado el diablo cojuelo en calidad de exhibicionista”, comenta.

Para ese momento ganó las mayores críticas de quienes defendían la tradicional fiesta de carnaval, los mismo que hoy dice también le critican por haber vuelto a la tradición, y que impulsan lo que es hoy el comercializado carnaval de su pueblo.

La iniciativa de Marcos La Boa de que vuelva a establecerse el carnaval tradicional de La Vega es apoyada por el sociólogo e investigador dominicano Dagoberto Tejeda, quien se expresa así sobre ese respecto: “Admiro y saludo la iniciativa de Marcos La Boa, con la esperanza de que él persista y tenga más apoyo y que, incluso, se multipliquen los Marcos La Boa en el país, porque es una preocupación mantener la esencia del carnaval”.

Es por eso que desde hace años, cada domingo de febrero, en horas de la mañana, realiza lo que se denomina el carnaval popular de Marcos La Boa, desarrollado en un espacio libre, justo en el mismo lugar donde inició la tradición, el parque Duarte, debajo del Casino Central.

“La manifestación nuestra es espontánea, es lo más lindo que hay en el mundo. La gente va como como quiera, porque el carnaval popular se trata de eso, disfrazarse de lo que uno quiera, relajar a los amigos, hablar de grupos no tiene sentido; eso es lo bonito del carnaval popular”, expresa.