Los Angeles Lakers despidieron este jueves como ejecutivos a Joey y Jesse Buss, los dos hijos del difunto y legendario propietario de la franquicia angelina, Jerry Buss, semanas después de que la NBA aprobara la venta del equipo al empresario Mark Walter.
El cese de ambos hermanos, que ejercían como vicepresidente de investigación y desarrollo y como asistente del mánager general, respectivamente, ocurre en medio de una reorganización del departamento de operaciones de baloncesto de los Lakers, informó la cadena ESPN.
«Nos sentimos sumamente honrados de haber formado parte de esta organización durante las últimas 20 temporadas. Gracias a la afición de los Lakers por acoger a nuestra familia en cada paso del camino», dijeron Joey y Jesse en un comunicado en el que se mostraron molestos por cómo terminó su etapa en el equipo y se preguntaron «qué pensaría» su padre.
Su salida deja a su hermana Jeanie Buss como la única superviviente de la familia en el organigrama ejecutivo de la segunda franquicia más exitosa en la historia de la NBA.
Jeanie es la gobernadora
Jeanie es actualmente la gobernadora del equipo y se espera que continúe en ese cargo a pesar de la venta a Walter, quien alcanzó un acuerdo el pasado junio con la familia Buss, para adquirir una participación mayoritaria de la franquicia a cambio de 10.000 millones de dólares.









