Lo que se sabe sobre la masacre contra la familia LeBarón en el norte de México

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La masacre perpetrada por criminales contra mujeres y niños de una comunidad mormona del norte de México ha generado conmoción, tanto en territorio mexicano como estadounidense.

Autoridades y familiares han confirmado el asesinato de nueve personas, incluidos seis menores de edad y tres mujeres.

Sin embargo, todavía quedan algunas incógnitas sobre los hechos ocurridos el pasado 5 de noviembre. Aquí un resumen de lo que se sabe hasta el momento.

¿Cómo y dónde ocurrió el ataque?

Una caravana conformada por tres camionetas y tres familias salió desde el poblado de La Mora, municipio de Bavispe, Sonora, en la Sierra Tarahumara, con destino a la comunidad de LeBarón, en el municipio de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, en el límite entre ambos estados.

El primer ataque se perpetró alrededor de las 10:00 de la mañana, de acuerdo con Lenzo Widmar, familiar de las personas asesinadas. La versión oficial, dada a conocer por el Gobierno federal, establece un rango entre las 9:00 y 13:00 horas como el momento en que ocurrió la tragedia.

La masacre se perpetró en una brecha cerca de la comunidad de La Mora, en una carretera del municipio de Bavispe.

¿Quiénes eran las personas masacradas?

Las tres camionetas iban tripuladas por mujeres y niños de la comunidad mormona, quienes contaban con doble nacionalidad, mexicana y estadounidense.

El primer ataque ocurrió contra la camioneta marca Tahoe en la que viajaba una mujer, Ronitha LeBarón, junto a sus cuatro hijos menores de edad: Howard (12 años), Krystal (10 años) así como los bebés mellizos Titus y Tiana, de ocho meses de edad.

Se desconocen los detalles, pero se sabe que la familia fue atacada a tiros y, posteriormente, se incendió la camioneta en la que viajaban. Los cuerpos fueron encontrados calcinados e irreconocibles.

Más atrás, a una distancia aproximada de 18 kilómetros, viajaban dos camionetas blancas, marca Suburban.

En la segunda camioneta viajaba al volante Christina Langford, junto a su hija, Faith, una bebé de un año de edad. Cuando la mujer se percató que en el camino había humo y disparos, se bajó de la camioneta y alzó las manos, de acuerdo con el testimonio de uno de los niños sobrevivientes de la tragedia. Luego, un criminal le disparó casi a quemarropa. Su cadáver fue hallado a una distancia de 15 metros de la camioneta. La bebé fue rescatada ilesa en la parte posterior del vehículo, horas más tarde.

En la tercera camioneta viajaba Dawna Langford, junto con 9 de sus hijos. La mujer y dos de los menores (Rogan, de 3 años y Trevor, de 11 años) también fueron asesinados.

“Después de presenciar cómo mataron a tiros a su madre y sus hermanos, el hijo de Dawna, Devin, escondió a sus otros hermanos en los arbustos y los cubrió con ramas para mantenerlos a salvo mientras buscaba ayuda. Cuando tardó demasiado en regresar, su hermana de 9 años (McKenzie) dejó a los 5 restantes para volver a intentarlo. Devin llegó a La Mora a las 17:30, 6 horas después de la emboscada, dando las primeras noticias que alguien había escuchado sobre sus familias y las de Christina”, explicó Julián LeBarón a través de un comunicado difundido en medios locales.

Tras llegar a La Mora, familiares de las víctimas tomaron algunas armas y se dirigieron al lugar del tiroteo, al que llegaron cerca de las 19:30 horas.