El Congreso estudia dos proyectos que pueden transformar sistema de firmas

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El próximo viernes 15 se cierra el mercado de firmas 2019-2020 de las Grandes Ligas para prospectos dominicanos y habrá que esperar hasta el 15 de enero de 2021 para que se pueda materializar cualquier otro fichaje.

Si ya el panorama se complicó para jugadores, entrenadores y el resto de actores de la industria al moverse la fecha de apertura del periodo de firmas de julio pasado para enero próximo, como efecto del COVID-19, en la actualidad se tejen redes que pueden impactar la forma en que se recluta.

La Comisión Permanente de Deportes del Senado analizó el martes el proyecto de ley que busca regular la práctica de béisbol de menores y la contratación al profesionalismo, sometido en 2019 por la entonces senadora romanense Amarilis Santana. Entre otras medidas, la iniciativa contempla elevar a 17 años la edad mínima para que un dominicano firme al profesionalismo.

Asimismo, la comisión del Ministerio de Deportes informó ayer que ya hizo sus revisiones a la Ley General de Deportes y la enviará esta semana a la Cámara de Diputados para su actualización.

El párrafo IV del artículo 12 reseña que el programa, escuela, liga, entrenador, academia, agente, representante o entidad similar del deporte cuya afiliación esté debidamente registrada, que firme un contrato de entrenamiento con un deportista aficionado y que además incluya compensaciones tales como alojamiento, útiles deportivos, alimentación, salvo acuerdo entre las partes, recibirá una compensación máxima del 15 por ciento del bono.

En el Proyecto de Ley General del Deporte aprobado en 2005, el párrafo IV explica que el representante del deportista recibiría una remuneración mayor del diez por ciento del monto del contrato firmado, mientras que a partir del segundo año, esa misma gratificación no excedía del 15 por ciento.

El diputado Jesús Martínez Alberti, (PLD-Los Alcarrizos) y ex presidente de la Abadina, presentó el proyecto. En su párrafo V plantea que el deportista aficionado que haya firmado un acuerdo o un contrato con un preparador, así como agentes o representantes en el territorio nacional, dicho pacto solo tendrá una duración de un año. Luego de transcurrido ese período de tiempo, el atleta obtendrá su libertad y estará libre de todo compromiso.

En la actualidad, los porcentajes que cobran los entrenadores oscilan entre un 30% y 45%, dependiendo de una serie de variables, entre ellas el tiempo que permanezca el joven en el programa y la inversión que haga el entrenador.

Oposición

Juan Núñez, presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, se opone radicalmente a cualquier regulación, porque entiende el negocio del béisbol responde como cualquier otro, donde no hay ganancias garantizadas.

“Nuestra posición es clara, totalmente en contra de que limiten la bonificación, el acuerdo al que puedan llegar los padres de los niños con los entrenadores. Solo aquel que sabe lo que gasta, lo que debe invertir un entrenador en una academia para poder crear un talento en el béisbol puede hablar de esto”, dijo Núñez a DL.

“Yaco” Alberti también presentó a la pieza un capítulo que establece que toda organización o entidad similar que invite a un deportista para fines de prácticas y evaluación no podrá mantenerlo en sus instalaciones por un período mayor de 30 días.

“El asunto es que un programa cualquiera te puede tener 20 muchachos y puede durar tres años invirtiendo dinero, verdad, pero al final fácilmente solo te firman uno de los 20. Entonces tiene pérdida en 19 y ganancia en uno, a veces quizás empatan… a veces ganan, a veces pierden. Es un negocio, hay que ver a los programas y a esos entrenadores como inversionistas, hay que verlos como lo que son, ellos son empresarios de nuestro deporte”, dijo Núñez.

El proyecto también plantea anular cualquier contrato que no esté acreditado por el Ministerio de Deportes.