Dominicanos evitan arbitraje salarial y concilian US$60 millones asegurados

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Para este lunes hay 22 equipos que deben tener sus escuadras completas y los otros ocho para mañana, en Arizona y Florida.

Para la temporada 2020 de la MLB hubo 191 jugadores que interesaron a los equipos y calificaron para discutir sus ingresos del próximo curso en arbitraje salarial. De ellos la inmensa mayoría (178) se puso de acuerdo incluyendo 11 extensiones, seis han llegado a las cortes y solo uno ganó (el dominicano Pedro Báez) y quedan siete pendientes para resolverse esta semana.

Uno de estos es el relevista derecho Héctor Neris. Casi un millón de dólares separa las aspiraciones del nacido en Villa Altagracia con lo que ofrecen los Filis. La gerencia de Filadelfia ofrece US$4,250,000, pero el quisqueyano exige US$5,200,000.

La audiencia para determinar quién tiene la razón tendría lugar el próximo viernes, ya con los entrenamientos arrancados.

“Solo puedo controlar lo que puedo. Cuando estoy allá pensaré en eso. Ahora mismo solo trato de preparar mi cuero y mi mente. Mi función es trabajar duro y alistarme para la temporada. Entiendo que a veces esto tiene que parar. No es nada personal. Es solo negocios”, dijo Neris a Tood Zolecki, que cubre a los Filis para MLB.com.

Neris, de 30 años, tuvo marca de 3-6 con 2.93 de efectividad y 28 salvados en 68 apariciones la pasada campaña. Ponchó 89 hombres y transfirió a 24 en 67 2/3 entradas.

Neris es el único dominicano de los siete jugadores que quedan por definir el salario que devengarán el próximo curso. A Báez los Dodgers ofrecían US$3,500,000, pero el relevista criollo pedía US$500,000 más y el juez determinó que lo merecía.

Eduardo Rodríguez (Boston), Joc Pederson (Dodgers), Shane Green (Bravos), José Berríos (Mellizos) y Tony Wolters (Rockies) perdieron sus pleitos.

De momento, los 20 dominicanos que llegaron a arbitraje han pactado contratos por US$60,703,000. Miguel Ángel Sanó optó por una extensión de US$30 millones y tres años con los Mellizos.

¿Cómo funciona?

Un año de servicios en Grandes Ligas consiste en aparecer 172 días en el roster de 25 hombres (26 a partir de 2020), desde que un pelotero es subido, un reloj que se detiene si es enviado a las ligas menores. Hasta tanto un jugador no acumula tres años en la liga el equipo no tiene mayor obligación que pagarle el salario mínimo, que en 2019 fue de US$555,000.

Una vez cumple los tres años y hasta los seis tiene derecho a discutir su sueldo antes de la campaña ante un juez, basado al rendimiento y promedios de pagos en el circuito. Tras el sexto año se convierte en agente libre.

También califican para pelear sus pagos en arbitraje los llamados Super Two, ese 22% de jugadores que no ha cumplido los tres años de servicios, a menudo prospectos. Este año entraron en esa categoría los dominicanos Dinelson Lamet (Padres), que pasará de ganar US$566,700 en 2019 a US$1,300,000 en 2020 y Wandy Peralta (Rojos), que si bien está en el Big Show desde 2016 solo acumula 2.1 años de servicios. El francomacorisano pasará de ganar US$570,000 a US$805,000.

Ganadores

Alexander Colomé, Jonathan Villar, Nomar Mazara y Gary Sánchez fueron los criollos que sacaron mejor tajadas en esta temporada muerte de disputa salarial sin tener que llegar a arbitraje o conseguir extensión.

A Colomé, que acumula 5.1 años y está en su último antes de ser agente libre, los White Sox de Chicago decidieron pagarle por el curso 2020 la cifra de US$10.5 millones desde los US$7.3 MM que le dieron en 2019.

Villar verá casi duplicar sus desembolsos. Con los Orioles devengó US$4.8 millones y los Marlins, que lo adquirieron en cambio, pagarán US$8.2 MM.

Mazara ya aterrizó en 2019 en arbitraje y vio trepar sus pagos de US$563,560 en 2018 a US$3,300,000 con los Rangers. Esta vez, ahora con los White Sox, devengará US$5,560,000 en el que marca su cuarto año de servicio.

Pero quien verá el mayor salto porcentual en los cheques quincenales será Sánchez. El receptor de los Yankees solo cobró US$669,800 en 2019 cuando jugó su tercer curso en el Big Show. Pero este 2020, el primero en el que podía pelear su salario, no fue necesario llegar a las cortes; los Mulos compensaron sus 105 jonrones con un sueldo de US$5 millones.

Danny Santana, que llegó a la MLB en 2014 con los Mellizos, comenzó la zafra 2019 con solo 2.1 años de servicios, muestra de las dificultades que tuvo para encontrar la regularidad. Sin embargo, jugó 130 partidos el año pasado cuando ganó US$545,000 y tras un curso que incluyó 28 vuelacercas verá sextuplicar sus ingresos hasta US$3,600,000.

En cambio, Manuel Margot, que se estableció en la liga en 2017, ha cumplido el recorrido de un jugador regular. Al cumplir tres años de servicios verá subir su salario de US$575,100 en 2019 con los Padres a US$2,475,000 con los Rays.