El director ejecutivo de la UFC, Dana White, confirmó que la organización tuvo que contactar al FBI luego de detectar movimientos inusuales en las apuestas de una pelea de peso pluma celebrada el pasado sábado en UFC Fight Night.
La alerta fue emitida por la compañía de vigilancia de apuestas deportivas Integrity Compliance 360 (IC360), especializada en detectar irregularidades dentro del deporte profesional.
El combate en cuestión fue entre Isaac Dulgarian y Yadier del Valle. Antes del inicio, se registraron grandes apuestas a favor de Del Valle, a pesar de que Dulgarian llegaba como favorito con una cuota de -250, según datos de ESPN. Sin embargo, el resultado sorprendió a todos: Dulgarian perdió por sumisión en el primer asalto.
“[IC360] se puso en contacto con nosotros y nos dijo que algo raro estaba pasando con la pelea y nos preguntó si sabíamos algo”, explicó Dana White. “No sabíamos nada. Llamamos al peleador y a su abogado y les preguntamos: ‘¿Qué está pasando? ¿Estás lesionado? ¿Le debes dinero a alguien? ¿Te ha contactado alguien?’ El chico dijo: ‘Claro que no. Voy a matar a este tipo’. La pelea terminó en el primer asalto. Literalmente, lo primero que hicimos fue llamar al FBI”.
White añadió que se reunió dos veces con el FBI el martes posterior al evento y confirmó que la investigación está en marcha. “No voy a dar más detalles, pero estamos cooperando al 100%”, señaló el presidente de UFC.
La organización también tomó medidas internas: Isaac Dulgarian fue retirado temporalmente de la promoción mientras se desarrolla la investigación. Aunque no se ha confirmado si el peleador está siendo acusado formalmente, su situación dentro de la empresa está en pausa hasta que el caso se esclarezca.
Este no es el primer caso en que la UFC enfrenta sospechas por movimientos de apuestas. En años recientes, la empresa ha trabajado estrechamente con entidades reguladoras para reforzar sus políticas de transparencia y prevenir amaños. De hecho, Dana White estableció protocolos de reporte inmediato ante cualquier irregularidad, lo que incluye informar al FBI de forma directa, tal como ocurrió esta vez.
La investigación podría marcar un precedente importante en la forma en que las organizaciones deportivas profesionales manejan los casos de manipulación de resultados vinculados a las apuestas.









