Bruselas quiere apretar las tuercas a las tecnológicas para que controlen mejor sus contenidos

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Buscan que empresas como Facebook, Google o Twitter sean más transparente con sus medidas de contención y supresión de bulos

La guerra contra la desinformación se está perdiendo en Europa. Por el frente oriental, están China y Rusia fabricando bulos sobre el COVID-19 y manipulando procesos legislativos. Y por el frente occidental, a unos grandes entes de la tecnología, como Facebook y Google o Amazon, que no filtran dichos bulos.

En un esfuerzo por revetir una situación cada vez más difícil, la Comisión Europea ha pedido a las plataformas como Facebook, Google y Twitter que aporten pruebas cada mes de sus esfuerzos contra la desinformación relacionada con la pandemia de COVID-19, de modo que se pueda catalogar mejor la contingencia de Rusia y China.

La seriedad del asunto ha llevado a Bruselas a pedir también la cooperación de la OTAN y el G7, según figura en el plan desvelado por el alto representante de la UE para la Política Exterior, Josep Borrell, y la vicepresidenta comunitaria para Valores y Transparencia, Vera Jourová.

“En tiempos del coronavirus, la desinformación puede matar. Tenemos el deber de proteger a nuestros ciudadanos sensibilizándoles sobre la existencia de informaciones falsas y de señalar a los actores responsables de esas prácticas”, dijo Borrell en rueda de prensa, según recoge EFE.

MÁS DESINFORMACIÓN EN INTERNET

La Comisión tiene una postura bastante clara sobre el papel de las noticias falsas y la desinformación en Internet: es algo propiciado actores “foráneos” y busca influir los debates nacionales en la UE, sobre la base de “las ansiedades más básicas de los ciudadanos”.

Bruselas ha responsabilizado a las plataformas de cuidar que estos mensajes no se propaguen masivamente. Facebook, Twitter, Google y demás grandes tecnológicas deberán enviar informes mensuales con datos detallados de las acciones adoptadas para promover los contenidos procedentes de fuentes autorizadas, reforzar la sensibilización de los usuarios y limitar la desinformación sobre el coronavirus y toda la publicidad asociada.

También deberán intensificar la cooperación con las autoridades que verifican los datos en todos los Estados miembros y con los investigadores, si bien de momento no se plantea una mayor regulación de este timpo de compañía. Lo que buscan desde Europa es una mayor transparencia.

“Tienen que darnos más para que veamos que las medidas funcionan. Queremos más transparencia (…) que nos informen regularmente de los esfuerzos contra la desinformación sobre la COVID-19”, explicó el martes en declaraciones a un grupo de medios internacionales, incluido Efe, Jourová.

La CE valora los esfuerzos de las plataformas como Twitter, que en febrero lanzó un nuevo servicio de alertas, que aparece destacado al buscar información sobre el coronavirus, mostrando en primer lugar información precisa y autorizada, así como de Facebook – propietaria de Instagram y Whatsapp – que propone la web de la OMS. Pese a los avances “queda mucho por hacer”, según Jourová.

En los informes mensuales Bruselas quiere datos sobre la naturaleza de la desinformación, la dimensión, la audiencia a la que se dirige y otros detalles, dijo la comisaria.

El documento publicado hoy pasa revista a las medidas adoptadas hasta la fecha en la lucha contra la desinformación y a las lecciones aprendidas de la crisis del coronavirus.

Para evitar que esos mensajes calen en los ciudadanos, la Comisión Europea aboga por colaborar con la sociedad civil, aumentar la vigilancia y apoyar a los medios de comunicación, que “están en primera línea en la lucha contra la desinformación”, dijo Jourová.

RUSIA Y CHINA, ORIGEN DE LA DESINFORMACIÓN

Rusia y China están detrás de muchos de los bulos, la desinformación y otras formas de manipulación y distorsiones de noticias que se están difundiendo durante la pandemia del coronavirus, según un informe de la unidad especial de la UE que vigila ese fenómeno.

“Claramente mencionamos a Rusia y China y tenemos suficientes evidencias para ello”, indicó Jourová.

También hay “actores nacionales” que participan en la difusión de esas informaciones, distintos grupos extremistas, fuerzas políticas con programas nacionalistas, grupos con intenciones de crear distorsión y violencia.

No es fácil seguirlos y a veces no es posible llegar a su origen, “por eso queremos más información de las plataformas y pedimos más transparencia”, dijo Jourová.

Las acciones propuestas se enmarcan en el trabajo futuro de la UE sobre desinformación, en particular el Plan Europeo de Acción Democrática y el Acta de Servicios Digitales, que Bruselas presentará este año.