El tirón que sufrió Vladimir Guerrero en un músculo oblicuo ha llevado a muchos, desde fanáticos hasta miembros de los medios, a preguntarse si hay algún problema con la preparación física del mejor prospecto de todo el béisbol.

Guerrero generó reacciones el mes pasado cuando los Azulejos anunciaron que estaba pesando 250 libras (113 kilos). Es una diferencia bien grande con respecto a las 200 libras (90 kilos) que tenía cuando firmó. Y aunque no hay dudas con respecto a su bate, podría haber interrogantes sobre otros elementos de su juego.

Se espera que el pelotero de 20 años pierda el resto de los entrenamientos de primavera debido a la lesión. Debería regresar a principios de temporada con Triple-A Buffalo, pero la oportunidad de quedarse con el equipo grande desde el Día Inaugural –que tampoco iba a pasar, en todo caso—ha sido cerrada oficialmente.

“No estamos preocupados”, respondió Mark Shapiro, presidente de los Azulejos, cuando se le preguntaron si tenía alguna preocupación con respecto a la condición física de Guerrero. “Yo creo que hemos sido consistentes desde el primer día. Hay una herramienta del juego de Vladimir que sobrepasa de lejos al resto de los aspectos de su desarrollo. Obviamente nos preocupan todas esas otras piezas de su juego, que están tratando de alcanzar a su bateo”.

“Yo hablé sobre Manny Ramírez y el reto que tuvimos en Cleveland por mucho tiempo. Me siento igual. Es un poco injusto tomar a un muchacho de 19 o 20 años y decir, ‘Esperamos que te comportes como un veterano de Grandes Ligas. Esperamos que te manejes bien, que cada aspecto de tu vida dentro y fuera del terreno, tu preparación, tu corrido de bases, esté al nivel de tu bate’. Estamos trabajando esas cosas ahora mismo, preguntándonos cómo podemos apurar eso”.