Villa Tapia, un pueblo pacífico y trabajador, de la provincia Hermanas Mirabal, decidió romper el silencio y la pasividad frente al grave problema del desbordamiento de las aguas residuales, y amaneció en llamas de neumáticos quemados y escombros en las calles.

El Comité para la Defensa de la Salud de Villa Tapia, integrado por Juntas de Vecinos, Comerciantes, la Asociación de Desarrollo y otras organizaciones comunitarias dice que: “ya no aguantamos tanta indiferencia de las autoridades del Inapa “, pues dicen tener meses con esa situación de la caca en las calles .

El profesor Rafael Dechamps, de la Asociación de Desarrollo, pidió al presidente Danilo Medina tomar carta en el asunto ante la inercia de los responsables.

El alcalde municipal José Ernesto Abud expresó que:” nos hemos cansado de llamar al Inapa  y no vemos acción para nada”.

“Es lamentable que pasen estas cosas en pueblos que siempre han apoyado a los gobiernos para avanzar , parece que quieren que nos volvamos huelguistas permanentes”, dijo un ciudadano que pidió reserva de su nombre .