Caoba Digital.– Un disturbio en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj) en Manaus, al norte de Brasil, dejó decenas de muertos y heridos. El juez Luis Carlos Valois, que llegó a la escena para negociar el fin de la rebelión, dijo que vio muchos cadáveres y “aparentemente murió entre 50 y 60 presos”, pero que era difícil precisar la cifra “ya que muchos fueron desmembrados”. Las autoridades aún no han dado a conocer la cifra oficial, pero el secretario de Estado de Seguridad Pública, Sérgio Fontes, dijo que “60 máximo”.

En las redes sociales circulaban varias fotos y videos en los que aparecían cuerpos apilados y desmembrados dentro del Compaj. En una de las fotos se veía una mano sosteniendo un corazón junto a una cabeza decapitada por uno de los prisioneros, demostrando que eran órganos de la misma persona.

La rebelión comenzó el domingo por la tarde, y la situación no pudo ser controlada hasta el lunes por la mañana. En la noche del día 1, Fontes dijo que se trataba de una “masacre” causada por la lucha entre las organizaciones Primer Comando de la Capital, de São Paulo, y la Familia Norte del Amazonas. El domingo, seis reclusos fueron decapitados y sus cadáveres expulsados. Al menos 12 guardias fueron tomados como rehenes, pero lograron escapar ilesos en las negociaciones con las autoridades.