La República Dominicana volvió a ser nuevamente el espacio para un nuevo intento de mediación en procura de solucionar la crisis que vive Venezuela.

Ayer el expresidente de la República, Leonel Fernández, se reunió con los expresidentes de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y de Panamá, Martín Torrijos, quienes llegaron al país para abordar el tema.

Los tres exmandatarios forman parte de un grupo de acompañantes del Diálogo por la Paz en esa nación sudamericana.

Fernández se reunió el pasado 23 de abril con el presidente Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores, en Caracas, un día después de que el gobernante venezolano dijera que quiere la visita de los exmandatarios que propician el diálogo.

Maduro enfrenta actualmente uno de los momentos más difíciles de su gobierno, caracterizado por protestas continuas en gran parte del país, por lo que ha reiterado su voluntad de que la oposición se vuelva a sentar en una mesa de diálogo.

Con la OEA
El 18 de abril Fernández sostuvo una reunión aquí con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, con quien también habló sobre el tema de la crisis venezolana.

Sin embargo, en la reunión de ayer que se prolongó por más de tres horas en la sede de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), no ofreció información sobre lo tratado. Únicamente manifestaron a través de un documento que “con respecto a Venezuela, se examinaron diversas vertientes sobre la situación política del país”.

Salida de los visitantes
Torrijos salió del país ayer a las 6:12 de la tarde en el vuelo 302 de Cola Airlines, con destino a Panamá por la terminal del Aeropuerto Internacional Las Américas.

Mientras que Rodríguez Zapatero partió por el mismo aeropuerto a las 8:45 de la noche en el vuelo 888 de Air Europa.

Ambos llegaron a Funglode antes del mediodía y partieron en horas de la tarde, tras reunirse con Fernández.

La reunión se realizó en absoluto hermetismo, pues de la misma forma que llegaron a Funglode para no ser vistos, salieron la tarde de ayer.