La competida y constreñida victoria de los Patriots de Nueva Inglaterra ante los Rams de Los Angeles fue vista por 100,7 millones de personas en televisión y servicios de streaming, el menor número para el espectáculo anual del campeonato de la NFL en una década.

Un boicot de los fans de los Saints de Nueva Orleans, una campaña de los seguidores del quarterback Colin Kaepernick y un partido con sólo un touchdown se conjuntaron para reducir al público. En CBS, el partido fue visto por 98,2 millones en comparación con los 103,4 millones que lo vieron en NBC el año pasado, de acuerdo con la empresa Nielsen.

Tras llegar al pico de 114,4 millones de espectadores para la victoria de los Patriots sobre los Seahawks de Seattle en 2015, la audiencia del Super Bowl se ha reducido cada año. El Super Bowl suele ser el programa más visto en la televisión en Estados Unidos y su público no ha caído por debajo de los 100 millones desde que los Steelers de Pittsburgh se enfrentaron a los Cardinals de Arizona en 2009.

CBS se enfrentó a una ciudad enojada. Muchos aficionados en Nueva Orleans protestaron por una mala decisión de un referí hacia el final de la derrota de los Saints ante los Rams en el campeonato de la NFC y decidieron no ver el partido para nada. El rating preliminar de Nueva Orleans muestra que el nivel de audiencia de este año fue la mitad que la de 2018.

El diario Times Picayune de Nueva Orleans imprimió el lunes una primera plana en negro con el titular “¿Super Bowl?, ¿cuál Super Bowl?”.

El diario preguntó: “¿Creen que la NFL está triste porque los Saints no estuvieron ahí para darle sabor a la noche?”

También había una campaña en Twitter de la gente que dijo que no vería el partido por Kaepernick, el exquarterback de los 49ers de San Francisco que no ha podido conseguir empleo en la liga desde que realizó protestas por el trato de la policía a las minorías en el país.

Tras una temporada de fuegos artificiales ofensivos y campeonatos de conferencia que se fueron a tiempo extra, el partido del domingo fue una lucha defensiva en la que los equipos estaban empatados 3-3 hacia el comienzo del último cuarto. Eso es bastante lento para el espectador casual y el Super Bowl suele atraer a millones que no ven el fútbol regularmente.

En algún momento el comentarista de CBS Tony Romo dijo “es difícil ver esto”. Otros como el sitio Ringer fueron más duros al afirmar que este Super Bowl “regresó al fútbol a la Edad de Piedra”.

Cindy Boren del Washington Post señaló que fue “un bostezo” y el New York Times encabezó una nota así: “¿Qué tan aburrido estuvo el Super Bowl? Las patadas de despeje se volvieron emocionantes”.

Las palabras “aburrido” y “Super Bowl” aparecieron juntas en más de 70.000 tuits en las últimas 24 horas. Las palabras “peor” y “Super Bowl” estaban en más de 50.000 tuits.

De cualquier manera los admiradores del fútbol estadounidense se han mal acostumbrado por una serie de Super Bowl muy competitivos después de muchos años en los que los juegos fueron poco disputados. Este año el resultado del partido estaba en duda hasta los segundos finales, pero sólo tuvo un touchdown y pocas amenazas de anotación.