Pese a que se anunciaron ayudas y raciones para el campo y la ciudad, debido a que desde antes del paso del huracán Irma la provincia estaba en ‘alerta roja’, las quejas por la poca fluidez de asistencias se han dejado sentir, hasta en las propias autoridades.

Residentes en barrios y comunidades rurales se han quedado esperando y demandando las anunciadas raciones que llegarían vía el Plan Social de la Presidencia, que se anunciaron con ‘bombos y platillos’ y no acaban de llegar.

Pese a que el huracán Irma no provoco daños en la proporción esperada, ha dejado comunidades incomunicadas y familias damnificadas en Vicentillo, Las Cuchillas y El Cuey, entre otras, que se han quejado por la poca asistencia.

Incluso la forma como inicialmente fueron distribuidas las raciones han provocado serias críticas al Gobierno, debido a que no llegaron a las personas, ni lugares adecuados, ni en la proporción que se anunció.

Al respecto el abogado y periodista Firo Mejia refirió que la situación se produjo debido a un problema de autoridad, nacional y local, mientras que Irene Castro ha comentado en las redes sociales que de lo que se trata es que se las han entregado a personas que no las necesitan.

Se supo que uno de los furgones enviado por el Plan Social de la Presidencia, fue coordinado por la encargada de Medio Ambiente Johanna Constanzo, de lo que no se dio cuenta al gobernador Gerardo Casanova, quien reacciono indignado al ‘brincarse’ su autoridad como representante del Ejecutivo.

De hecho, muchas personas recurrieron a la Gobernación en procura de ayuda y se quejaron que no las recibieron, pese a que vieron un contenedor frente a la comandancia del Ejercito local, lo que devino en un conflicto que se esperaba fuese corregido.

Amado De La Cruz, un ciudadano de la comunidad, solicitó ayuda desde Magarín al indicar que su vivienda se fue abajo, tras los vientos que trajo el paso del huracán Irma en la zona.

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