La actriz y modelo Sarodj Bertin tenía apenas ocho años de edad cuando en 1995, en Haití, asesinaron a su madre Mireille Durocher, una activista de los derechos humanos que había creado su propio partido político y que al momento de su muerte se encontraba litigando con el ejército de Estados Unidos.

Durocher era una abogada de 38 años, representante de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), y realizaba graves denuncias que comprometían al gobierno de Jean Aristide.

Sarodj llegó a vivir en República Dominicana con su padre y sus tres hermanos y desde ese momento supo que quería ser abogada y que debía seguir trabajando por los más necesitados, de igual modo que lo hizo su madre.

“A la semana de haber perdido a mi madre cumplí nueve años. Yo sabía que quería ser abogada y que al igual como lo hizo mi madre me sentía con el compromiso de continuar con su legado ayudando a los más indefensos”, recordó.

Lo que Sarodj no se imaginó es que la vida la llevaría por el camino del arte para que su voz y sus denuncias llegaran a un conglomerado más amplio.

Luego de haber representado a su país en Miss Universo en el 2010, trabajar en la televisión durante dos años en “Aquí se habla español” en el país, y embarcarse en Los Ángeles, Estados Unidos, por el camino de la actuación y la producción cinematográfica, Bertin está consciente que el cine es un arma poderosa para difundir cientos de males sociales que afectan a millones de niños en el mundo, con quienes trabaja directamente en cuatro orfanatos en Haití y República Dominicana.

En el 2018 se involucró en la producción del cortometraje “Lalos¥s House”, el que produjo junto a Garcelle Beauvais y Jimmy Jean Louis, dirigido por Kelley Kali y el que denuncia el tráfico de niños y órganos de estos desde Haití a otros países.

“Es una lamentable realidad que no solo sucede en Haití, lo vemos en otros países, cómo hay todo un negocio con el tráfico de niños, ya sea para venderlos para trabajar, para traficar con sexo o vender sus órganos. También se da el caso lamentable de que en muchas ocasiones son sus padres quienes sacan a estos niños del orfanato para venderlos o ponerlo a trabajar ”, denunció la actriz.

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