CAOBA DIGITAL.-Convertido en una máquina de ganar, el Madrid dejó otra huella para la posteridad en su exclusivo viaje lunar por la competición de clubes más prestigiosa del universo. En Cardiff se entronizó otro Madrid de leyenda, y no solo por su 12º podio.

Por su doblete tras 59 años y por enganchar dos Copas de Europa 57 años después. Por sumar tres títulos en cuatro años. Por no ser ya un Madrid galáctico, sino una cofradía zidanesca justo en el curso de menor gasto, lo que revela que el fútbol no tiene precio.

Por todo ello, no caerá en el olvido y se rebobinará de generación en generación que en una noche bajo techo en Cardiff, otro Madrid glorioso arrolló esta vez a la Juventus, que no es un equipo de monaguillos, sino una orden de pretorianos con el imponente Buffon canonizado.

Para la Juve no hubo consuelo. En realidad nunca lo tiene: siete azotes en nueve finales. Parece que en Europa el destino nunca otorga al cuadro piamontés un partido de vuelta. Ante el Madrid tuvo mucho poso en el primer tiempo, pero luego sucumbió ante un rival telescópico, machote, abrumador… No es fácil dejar sonado al grupo juventino. Hay quien dijo que la realidad es la escoria de la ilusión. El disparado Real del segundo acto se lo hizo ver.

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