NUEVA YORK.- Se dio lo que se veía venir. Amazon, la megaempresa de comercio en línea anunció ayer que cancelaba sus planes de abrir una nueva sede en Nueva York en respuesta a la oposición de varios funcionarios, defensores sindicales y grupos civiles.

El anuncio en noviembre de que Amazon abriría una sede en Long Island City, Queens generó amplias expectativas, en principio favorables, pero a medida que se fueron revelando los términos del acuerdo, principalmente los $3,000 millones en beneficios fiscales que el Estado y la Ciudad de Nueva York accedieron librar para que la empresa se instale aquí, generó un amplio debate y audiencias de las que fueron surgiendo indistintamente voces de respaldo y rechazo a la operación.

Reacciones en pro y en contra

Las reacciones sobre la cancelación del proyecto no se hicieron esperar, desde Albany el gobernador Andrew Cuomo y, desde el City Hall, el alcalde Bill de Blasio lamentaron la decisión de Amazon.

Lo propio ocurrió con quienes se opusieron a que la firma se instalara en Long Island City, el vecindario de Queens, que dijeron habría sufrido en desmejoramiento de las condiciones de vida, la caída de los pequeños negocios locales y agravado las condiciones del transporte.

“Tienes que ser duro para hacerlo en la ciudad de Nueva York. Le dimos a Amazon la oportunidad de ser un buen vecino y hacer negocios en la ciudad más grande del mundo. En lugar de trabajar con la comunidad, Amazon desechó esa oportunidad”, dijo De Blasio a través de un escueto comunicado.

Por el tono de la declaración del Alcalde, que fue uno de los más entusiastas en impulsar el proyecto, se puede entrever que el retiro de la empresa de Nueva York le  dejó un amargo sabor de boca.

“Tenemos el mejor talento del mundo y cada día crecemos una economía más fuerte y más justa para todos. Si Amazon no puede reconocer su valor, sus competidores lo harán”, subrayó el alcalde.

El Gobernador arremetió diciendo que si Amazon eligió venir a Nueva York es porque es la capital del mundo y el mejor lugar para hacer negocios.

“Disputamos y ganamos la competencia de desarrollo económico nacional más peleada de los Estados Unidos, que resultó en al menos entre 25,000-40,000 buenos empleos pagados para nuestro estado y casi $30,000 millones en nuevos ingresos para financiar mejoras de tránsito, nuevas viviendas, escuelas e innumerables mejoras en la calidad de vida”, dijo Cuomo.

El Gobernador prosiguió diciendo que traer a Amazon a Nueva York diversificaría la economía al margen del sector de bienes raíces y Wall Street, consolidando aún más al estado como un centro emergente para la tecnología, al tiempo que fue una extraordinaria victoria económica no solo para Queens y la ciudad de Nueva York, sino para toda la región.

“Sin embargo, los políticos de un pequeño grupo ponen sus propios intereses políticos por encima de su comunidad, que encuesta tras encuesta mostraron un apoyo abrumador para traer a Amazon a Long Island City, el futuro económico del estado y los mejores intereses de la gente de este estado”, insistió el gobernador al tiempo de señalar al Senado estatal de haber hecho un daño tremendo.

“Deben ser responsabilizados por esta oportunidad económica perdida”, fustigó el primer ejecutivo estatal.

Cuomo, dijo reiteradamente que a cambio de los $3,000 millones en incentivos fiscales Amazon generaría unos $27,000 millones en ingresos y advirtió la semana pasada que si el proyecto se cancelaba, los dirigentes políticos tendrían que responder a los votantes por qué no llegarían 25,000 nuevos empleos al estado.

Contrario a lo que sostienen algunas organizaciones, los incentivos fiscales que se propusieron a Amazon en el acuerdo, no es un dinero que existe o esté disponible al momento para ser invertido, como se ha sugerido, en arreglar la deteriorada infraestructura del subway, ni para crear vivienda asequible, como también ha dicho otro sector. Al cancelarse el proyecto, son recursos que quedan en nada como consecuencia de que no se generó la actividad económica que se esperaba.

La presidenta del condado de Queens Melinda Katz enfiló su crítica contra Amazon al decir que después de las audiencias en el Concejo del mes pasado, se hizo cada vez más claro que la firma no tenía intenciones de “ser buenos vecinos y comprometerse con las negociaciones requeridas”.

“Rechazaron nuestros valores de apoyar a los trabajadores y no estaban dispuestos a trabajar con nuestras comunidades locales para lograr una solución mutuamente beneficiosa. Nueva York tiene la mejor fuerza de trabajo en tecnología de la nación, gran parte de la cual está aquí en Queens, por lo que si Amazon quiere llevar su trabajo a otro lugar con una fuerza de trabajo menor para poder socavar los salarios y los derechos de los trabajadores, esa es su elección”, destacó Katz.

Entre la victoria y la decepción

Para la organización Make the Road New York (MRNY) la cancelación del proyecto de Amazon de instalarse en el área es una victoria que servirá de referencia para las comunidades.

“Este anuncio marca una victoria histórica para nuestras comunidades y muestra el poder de la gente, incluso cuando se enfrenta al hombre más rico del mundo. Nuestros miembros y aliados se mantuvieron firmes contra el plan del gobernador Cuomo de regalar más de $3,000 millones de los contribuyentes para que Amazon pueda empezar la construcción de su imperio en nuestros vecindarios”, dijo Deborah Axt, directora ejecutiva de MRNY.

En contraste, para el sindicato 32BJ SEIU la decisión de que Amazon cancela sus planes para construir su sede en la ciudad de Nueva York es decepcionante para los trabajadores de la ciudad.

“Esta es una oportunidad perdida para Queens y Nueva York en muchos niveles. Por supuesto, es lamentable la pérdida de 25,000 empleos directos y muchos más indirectos, así como los miles de millones en ingresos que se esperaba que el proyecto trajera a nuestra ciudad”, dijo Héctor Figueroa, presidente de 32BJ SEIU.

En ese sentido también se pronunció Julie Samuels del grupo Tecnología NYC, para quien la decisión de Amazon es un golpe para la economía local y para las decenas de miles de personas que la compañía habría contratado aquí.

“Es especialmente decepcionante dado el abrumador apoyo local para el acuerdo y no cabe duda de que las malas políticas se interponen en el camino de una buena política aquí”, criticó Samuels.

Otro de los que se congratuló de la cancelación fue el concejal Rafael Espinal quien dijo que la decisión de Amazon muestra que la compañía no está lista para hacer los compromisos que merece una ciudad pro-sindical como Nueva York.

“Sus últimas declaraciones antisindicales confirmaron que Amazon no es el tipo correcto de compañía para la cual se está desplegando una alfombra roja. Hoy hemos visto que el poder de las personas supera al poder corporativo”, aseguró Espinal, quien es además candidato a Defensor del Pueblo.