La Policía Nacional Civil de Guatemala retuvo este sábado a dos grupos de migrantes indocumentados entre los que se encontraban haitianos, salvadoreños y hondureños, que en total sumaban 49 personas y los remitió al Instituto Nacional de Migración.

El primer grupo de 43 migrantes fue sorprendido en el municipio de Quetzaltepeque, en el oriental departamento de Chiquimula, por los agentes de la Subdirección General de Investigación Criminal del Departamento de Investigación Contra la Delincuencia Organizada.

La acción de la subdirección de Investigación Criminal se llevó a cabo en el marco de un operativo para “contrarrestar el tráfico ilegal de personas que ingresan ilegalmente en las fronteras de nuestro país”, sostuvo la entidad armada en un comunicado.

Este primer grupo estaba compuesto por 29 ciudadanos de Haití entre ellos 10 niños, además de 14 hondureños, todos mayores de edad.

La Policía también remitió a otro grupo de seis salvadoreños al Instituto Nacional de Migración que fueron retenidos en el kilómetro 160 de la carretera de Agua Blanca, en el oriental departamento de Jutiapa.

Estos salvadoreños viajaban en un microbús marca Toyota con placas C-0483BNC, expuso la Policía en el comunicado y destacó que en ese grupo se encontraba un niño y tres adolescentes.

Según la Policía, los agentes de la institución les brindaron a los indocumentados “apoyo humanitario con agua pura y comida”, antes de trasladarlos a Migración para “solventar su situación legal en nuestro país”.

El miércoles pasado, el ministro de Interior guatemalteco, Enrique Degenhart, aceptó seguir discutiendo con Estados Unidos la posibilidad de convertir a Guatemala en un “tercer país seguro” para contener el flujo migratorio irregular que busca llegar a suelo norteamericano.

En una reunión en la que también estuvieron presentes sus homólogos de El Salvador y Honduras, así como del secretario de Seguridad Nacional en funciones de EE.UU., Kevin McAleenan, Degenhart admitió que aún no ha concluido la discusión del convenio, pero detalló que existe “una contraparte de la oferta” del Gobierno estadounidense que será “sumamente beneficiosa para Guatemala”.

Desde mediados de octubre de 2018, miles de migrantes, en su mayoría hondureños y salvadoreños, iniciaron un éxodo en grupo para sentirse más seguros, un suceso que causó tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos y que llevaron al primero a ceder en la instalación de la Guardia Civil en la frontera sur.

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