El juez federal Sergio Moro condenó al expresidente de la Cámara de los Diputados Eduardo Cunha a 15 años y cuatro meses de prisión por crímenes de corrupción pasiva, blanqueo de capitales y evasión fraudulenta de divisas.

Cunha está acusado de recibir un soborno por valor de US$ 1,5 millón en una negociación de Petrobrás en Benin, África.

Es la primera condenación del exdiputado en el marco de la Operación Lava Jato. Preso desde octubre, está imputado en al menos cinco procesos más.

Para Moro la culpabilidad de Cunha es agravada por la importancia del cargo que ejercía.

El magistrado afirma que Cunha usaba su enorme influencia en el congreso para enriquecerse lícitamente al dar apoyo político para el entonces director de la Petrobrás, Jorge Zelada, que actuaba a su servicio y es uno de los articuladores de los pagos, aunque en esta acción no esté sentado en el banquillo.

La defensa recurrirá la sentencia en el Tribunal Regional Federal de la 4º Región.

Cunha ha solicitado un habeas corpus al Supremo.

El ex presidente de la Cámara de Diputados, considerado hasta el año pasado uno de los políticos más poderosos de Brasil, fue el gran impulsor del impeachment a la presidenta Dilma Rousseff.