Tegucigalpa, (EFE).- La Conferencia Episcopal de Honduras le pidió este domingo a los dos candidatos que se autoproclamaron ganadores de las elecciones del pasado 26 de noviembre aceptar “con sensatez” los resultados del escrutinio especial de más de mil actas que las autoridades electorales iniciarán este mismo día.

“El conteo o escrutinio especial de las actas, cualquiera sea el número, debe estar acompañado del compromiso de parte de los dirigentes políticos y candidatos a la presidencia, de aceptar el resultado con sensatez y responsabilidad, pensando en el bien común de la población”, indicó el organismo religioso en un comunicado.

Los obispos señalaron la necesidad de “recuperar la institucionalidad” del Tribunal Supremo Electoral con base en “la legitimidad y transparencia de sus acciones” en el proceso electoral a través de “la investigación especial de actas” que sean solicitadas por el gobernante Partido Nacional y la Alianza de Oposición contra la Dictadura.

Piden además que el escrutinio especial se debe realizar “bajo la vigilancia estricta” de observadores de la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA), grupo de países cooperantes con Honduras, conocido como G-16, así como representantes de Partido Nacional y de la Alianza de Oposición para “garantizar la transparencia del proceso”.

El candidato presidencial de la Alianza de Oposición, Salvador Nasralla, y el gobernante actual y aspirante a la reelección, Juan Orlando Hernández, se autoproclamaron presidente electo horas después de que cerraron los centros de votación.   No obstante, el primer resultado preliminar del TSE se conoció hasta las primeras horas del 27 de noviembre, lo cual ha causado incertidumbre en el país.

La Conferencia Episcopal destacó que es necesario “mantener actitudes de respeto, convivencia y diálogo” entre los hondureños y “superar toda forma de violencia”.

Por eso los obispos instan a los líderes del Partido Nacional y de la Alianza de Oposición a que “orienten a sus bases para que asuman una postura de respeto, madurez ciudadana, promoción de la paz y la convivencia pacífica”, mientras se realiza el escrutinio especial y se conoce el resultado final de las votaciones.

“Los partidos políticos deben abogar para que la ciudadanía goce del libre ejercicio de sus derechos”, mientras que el Estado debe “garantizar las manifestaciones pacíficas, como derecho humano, y la protección de todos los derechos de todas las personas, incluido el respeto a la propiedad privada y la seguridad de sus bienes”, añade el mensaje.

La Conferencia Episcopal resalta que todos los hondureños deben “volver a la vida normal”, y señala que hay que “renovar la esperanza de que esta crisis sea ocasión para que Honduras se afiance como Estado de Derecho”.

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