La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba se pronunció sobre la derogación de la política de pies secos / pies mojados por la administración del Presidente Barack Obama.

Los prelados pidieron que antes de la “nueva situación que se ha creado”, debido a la revocación sorpresiva de la directiva presidencial, “buscar soluciones a la justicia” debería buscarse para los inmigrantes cubanos que están “en esta situación crítica”.
El comunicado de prensa calificó de “sorprendente” la revocación de pies secos / pies húmedos, lo que permitió obtener un estatus legal a los cubanos que llegaron al territorio estadounidense hasta el pasado 12 de enero.

Añaden que quieren expresar su preocupación “por los muchos compatriotas que están en terceros países y que, en este momento, se enfrentan a un presente inesperado y un futuro incierto”.
Sin embargo, la Conferencia Episcopal cubana acoge favorablemente el proceso de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

La Iglesia Católica desempeñó un papel importante en las conversaciones secretas entre Washington y La Habana que permitieron el restablecimiento de las relaciones entre ambos países, así como el intercambio de tres espías de la Avispa Roja por el subcontratista estadounidense Allan Gross, preso en Cuba.

El pronunciamiento de los obispos católicos se esperaba después de una declaración emitida por la Conferencia de los Estados Unidos de los Obispos Católicos el viernes en la que estaban “decepcionados” por la decisión del presidente saliente Barack Obama para eliminar las normas que favorecieron la entrada de los cubanos al país.