Lo que se acarició como un momento especial, sobre todo, lo que significa que dos personas unan sus vidas en matrimonio para la conformación de la familia, terminó en una pesadilla que difícilmente pueda ser borrada de la memoria de los novios, familiares e invitados.

Maritza Medina García, de 43 años, quien vino a la boda de su familiar desde la ciudad de Santo Domingo, se ahogó en una piscina que hay en el lugar donde se realizaba el casamiento. El médico legista Miguel García Ortiz certificó asfixia por inmersión.

La boda se realizó la tarde de ayer sábado en “Casa Beteza”, ubicada en la carretera que comunica a la comunidad de La Guázara, propiedad de una congregación evangélica. No se informaron los nombres de los novios.

La mujer que residía en Las Américas, Santo Domingo Este, participaba en la boda y se introdujo en la piscina, pero momentos después los participantes en el casamiento advirtieron que algo extraño ocurría.

Al acercarse a la piscina notaron que Medina García flotaba en el agua, por lo que algunos voluntarios la sacaron y la llevaron a la emergencia del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, donde los médicos dijeron que llegó muerta.

El cadáver fue enviado a la Regional de Ciencias Forense, con asiento en Azua, a practicarle una autopsia al cadáver.

Decenas de personas se presentaron a la morgue del centro local de salud, quienes lamentaban lo sucedido con la joven mujer.