Con Robinson Canó uniformado en el dugout, tan ansioso por jugar como un niño por estrenar un juguete pero sin el permiso para hacerlo, las Estrellas se colocaron en la mejor posición en sus 12 visitas infructuosas desde 1968 para terminar con medio siglo de frustraciones.

El cubano Yunesky Maya lanzó cinco entradas en blancos y el relevo verde volvió a ser efectivo para neutralizar a los bates taurinos y el venezolano Héctor Giménez remolcó dos carreras para el triunfo 3-0 sobre los Toros.

Un resultado que coloca la serie final 4-1 a favor de los petromacorisanos, que este miércoles en la noche en La Romana pueden poner fin a la sequía más grande de títulos en la pelota dominicana. En esta dilatada travesía por el desierto los paquidermos estuvieron en tres finales a ley de un triunfo (1974-75, 1987-88 y 1990-00), pero nunca con una ventaja tan amplia como ahora.

El cubano Néstor Cortés será el abridor esta noche en la que puede ser inolvidable para la fanaticada oriental.

Anoche en la Sultana del Este, con el Tetelo Vargas abarrotado, José Sirí no faltó a la fiesta. Pegó hit, se robó dos bases, anotó una carrera, remolcó otra y jugó otra gran defensa

La defensa oriental respaldó una labor de Maya, que se metió en problema en más de una ocasión. En el primero, Rubén Sosa le abrió con hit, pero dominó a Jordany Valdespín con línea a tercera y cerró la entrada con rola al lanzador de Renaldo Rodríguez que se convirtió en doble matanza.

En el quinto un doble play evitó males mayores en la entrada más complicada. El derecho de Pinar del Río abrió la entrada transfiriendo a Juan Apodaca, pero Chris Roberson sacó rodado por la inicial y con el disparo a segunda llegaron dos outs. Pero Maya dio boletos a Alexi Casilla y a Alberto González antes de que Jorge Mateo fallara con elevado al central que requirió de una atrapada impresionante de Sirí para cerrar la entrada.

Maya le reclamó al árbitro principal Shane Livensparger las llamadas que hizo, lo que provocó su expulsión. El dirigente Fernando Tatis se dirigió al plato a protestar la llamada y también fue sacado del partido.