El recién reelecto presidente venezolano, Nicolás Maduro, tomó juramento para su segundo mandato y adelantó que el escenario que prevé para este nuevo periodo de gobierno estará marcado por las dificultades del cerco económico producto de las sanciones económicas de EE.UU.
Maduro visitó la oficialista Asamblea Nacional Constituyente, donde tomó juramento, y a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para exigir “lealtad” y “máxima eficiencia” para lograr la recuperación económica del país, que se agravó, sobre todo, durante su primer mandato.

Para el inicio de su nuevo Gobierno, Maduro marcó seis líneas de acción, la primera de ellas sobre la “reconciliación” que tiene que ver con el diálogo con sus opositores, y las medidas de beneficio para los opositores en prisión.

Le siguen también líneas para la recuperación de la economía, “ética ciudadana”, el “fortalecimiento de logros” de los planes sociales, la defensa de la nación caribeña en el plano internacional, y finalmente la profundización del socialismo.

Maduro auguró que el periodo que viene estará afectado por las sanciones de la Casa Blanca, que ponen cuesta arriba para la nación la financiación de deuda, y la inversión.