El dirigente opositor Leopoldo López, beneficiado con el arresto domiciliario luego de más de tres años en una prisión militar, dijo el sábado que no tiene intenciones de claudicar en su lucha y mantiene firme su oposición al régimen.

Horas después de regresar a su casa en el vecindario exclusivo de los Palos Grandes, en el este de la capital, López apareció muy sonriente en la puerta vistiendo camisa blanca, agitando una bandera venezolana y alzando el brazo derecho para saludar a centenares de seguidores, muchos de los cuales lanzaron sus gorras tricolores hacia la casa.

Por su parte, Guevara dijo que mañana, al cumplirse 100 días de las movilizaciones contra el gobierno de Nicolás Maduro, “volvemos a la calle para luchar por el cambio de Venezuela y llamamos a todo el pueblo a participar en el gran plebiscito nacional para decidir el futuro del país el próximo 16 de julio”, convocado por la oposición para reclamar que militares y funcionarios se sometan a la Constitución de 1999 y preguntar a la gente si apoya o no la constituyente.

“Mantengo firme mi oposición a este régimen y firme mi convicción de luchar por una verdadera paz, convivencia, cambio y libertad”, dijo López en un comunicado leído por el presidente del Congreso, Freddy Guevara.

Añadió que no tiene “voluntad alguna de claudicar en mi lucha” y que está dispuesto a “correr el riesgo de volver a una celda en (la cárcel de) Ramo Verde”.

Para hacer frente a la crisis desatada por las movilizaciones, Maduro convocó a inicios de mayo a una Asamblea Nacional Constituyente, cuyos 545 miembros sectoriales y territoriales serán elegidos el 30 de julio para reescribir la carta magna.