El pasado domingo los organizadores del movimiento “Fin de la Impunidad” o movimiento verde hicieron otra manifestación masiva denominada la “Llama Verde” y en las redes sociales se propagó con las etiquetas #LlamaVerde y #MarchaVerde, mientras que ese mismo día el Gobierno, los funcionarios y quienes lo apoyan en Twitter crearon la etiqueta #VisistasSorpresa. El hecho refleja la guerra de comunicación en las redes que libran Gobierno y oposición en el país.

El manejo de un sector y del otro refleja la batalla que libra el Gobierno con los grupos que le hacen oposición, partidistas y no partidistas, y que tienen como principal soporte de información las redes sociales, específicamente Twitter, una comunidad que en la República Dominicana supera un millón 600 mil usuarios. En esa comunidad el oficialismo ha perdido claramente la batalla de la comunicación y por tanto el control de la percepción que la gente se crea sobre el Gobierno, columna vertebral de la política.
Las acciones de la marcha verde los domingos le han quitado protagonismo al programa estrella del presidente Danilo Medina, las visitas sorpresa, y el Gobierno pasó de ser el único protagonista dando buenas noticias a mantenerse a la defensiva por las críticas permanentes en Twitter.

En esa batalla, recientemente la diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y comunicadora Faride Raful, una de las más críticas contra el Gobierno por el proyecto de las plantas de Punta Catalina en las redes, denunció que supuestamente su cuenta de Twitter junto a otro grupo de usuarios, fue reportada como falsa con el objetivo de que fueran bloqueadas. Otros integrantes del movimiento también denunciaron que supuestamente el Gobierno estaría montando una campaña de descrédito en contra de los promotores de “el fin de la impunidad” y la corrupción.

Los principales voceros del movimiento denunciaron que con la etiqueta #unidosconcabeza se pretendió desacreditar la iniciativa. Este tema fue tendencia en Twitter los días 15, 16 y 17 de este mes, previo a la última manifestación.

En el caso específico del pasado domingo 19 de marzo, la etiqueta #VisistasSorpresa dominó la tendencia en Twitter, mientras que #LlamaVerde o #MarchaVerde no logró el impacto de manifestaciones anteriores. ¿Significa eso que la visita sorpresa que hizo ese día el presidente Danilo Medina a las mujeres que producen aceite de coco tuvo mayor impacto en la percepción de la gente que la manifestación verde del Parque Independencia? La respuesta es no.

Las razones las explica el especialista en medios sociales Pavel De Camps, quien sostuvo que la comunicación digital es el presente y el futuro de la comunicación política. “Con el tema de las percepciones creen que posicionando una tendencia es lo que la sociedad visualiza, pero no es así”, explicó De Camps. Agregó que si los temas no logran captar la atención de personas influyentes en el mundo de las redes no impacta y se queda entre los mismos que quieren posicionarlo.

“Los políticos como no pueden controlar, ni tienen poder para controlar la comunicación en las redes, tienen una percepción errónea de que con poner un tema es suficiente, y ese manejo es un total desconocimiento, creen que la comunicación tradicional es la misma comunicación 3.0 y están muy perdidos”, sostuvo De Camps.

Con relación al movimiento verde, De Camps dijo que lo ocurrido el pasado domingo fue un fracaso comparado con el apoyo que recibió la marcha del 22 de enero. Dijo que la gran deficiencia de esa manifestación fue que no logró el apoyo de grandes influenciadores y que solo algunos como las periodistas Altagracia Salazar y Edith Febles se mantuvieron activas, además del comunicador Sergio Carlo.

Sobre la estrategia del Gobierno con relación al movimiento en las redes sociales, De Camps dijo que en principio fue erróneo.

“El Gobierno cometió un gravísimo error y fue montarse en ese tema para dar informaciones positivas a favor del Gobierno, pero con ese mismo tema y lo que hizo fue ampliar el alcance del movimiento verde y ese fue un error político, táctico y comunicacional, pero no lo repitieron la segunda vez”, reflexionó.

Dijo que para generar tendencias con impacto no existe una fórmula única, sino que influyen factores como el tipo de tema y que influenciadores importantes lo asuman.

Poco influenciadores, la gran deficiencia del Gobierno

Una de las grandes desventajas del Gobierno en Twitter es que no cuenta con el apoyo de grandes influenciadores, lo que le sobra al movimiento verde. La mayoría de los influenciadores de las redes son figuras de la radio y la televisión y entre los que apoyan el movimiento verde figuran, Huchi Lora, Altagracia Salazar, Mariasela Álvarez y Diana Lora, que mantienen la imagen de personas independientes y apartidistas.

Sin embargo, los que respaldan al Gobierno y que son influenciadores tienen la desventaja de que tienen la etiqueta de parcialidad política, como ocurre con los Julio Martínez Pozo, Euri Cabral y Yolanda Martínez, hasta que fue designada presidenta de Pro Competencia.

El diputado del PLD y comunicador José Laluz ha mantenido un discurso crítico que coincide con el movimiento verde, igual que el exdiputado y miembro del Comité Central del PLD Domingo Páez. “Se puede hacer tendencia con los grandes influenciadores que son marca celebridad, son tendencia verdadera”, sostuvo De Camps.

Los críticos de las redes

La inmediatez y la emoción que dominan el mundo de la comunicación en las redes sociales, ha llevado a figuras mundiales a emitir críticas sobre el uso que se hace de la nueva forma de comunicación. El fallecido escritor y filósofo Umberto Eco calificó a los usuarios de las redes como “una legión de idiotas”. “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad”, declaró en el 2015.

En tanto, esta misma semana el expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, declaró que en las redes “cualquier cara de loco dice cualquier disparate”.

Partidos piden regulación

La Federación Permanente de Partidos Políticos en la República Dominicana, entregó una propuesta en el marco de la ley de partidos a la Junta Central Electoral (JCE) en la que pide que las redes sociales sean reguladas en tiempos de campaña electoral. Pero no son los únicos, pues la Unesco trabaja en un proyecto tendente a regular los contenidos que se difunden en las redes.

El sociólogo Marcos Villamán también es partidario de que se establezca algún tipo de regulación si las personas no ponen control por sí mismas. “Debemos aprender a ponernos límites porque si no hay límites el desastre también es posible porque debe haber respeto a la dignidad de las personas y a la buena fama”, opinó.

Sin embargo, especialistas como Pavel De Camps se oponen a que esos medios de información sean regulados y sugiere monitoreo constante.

Sugiere a los políticos actuar con “cabeza fría”

El sociólogo Marcos Villamán cuestionado sobre el manejo de los políticos en las redes, señaló que es necesario asumir con “cabeza fría” el nuevo fenómeno comunicacional. “Yo pienso que se debe hacer un manejo inteligente de las redes porque son una realidad que vino para quedarse”, dijo. Sostuvo que el sentido tan crítico de los usuarios de las redes es porque “construir es mucho más difícil que criticar, la crítica siempre resulta más fácil porque resulta mucho más fácil plantear carencias”. Villamán consideró que es necesario que los políticos aprendan que las redes son una dinámica de la democracia y no perder la paciencia ni el respeto. “Hay que evitar los excesos porque estamos en un momento en el que debemos tener cabeza fría para poder actuar”, expresó.