Luisa Ortega, la fiscal general de Venezuela destituída por la Asamblea Constituyente y enemiga del Gobierno de Nicolás Maduro, dice que el presidente de ese país y otras altas autoridades del régimen usaron empresas de España y de México para recibir dinero de la corrupción.

En visita a Brasil, donde participa de un encuentro de fiscales de países sudamericanos, Ortega llevó una serie de documentos para probar sus denuncias, que prometió compartir con las justicias de España, EE UU, Brasil y Colombia.

Según ella, esas pruebas involucran directamente a Maduro; alnúmero dos del régimen, Diosdado Cabello, y al alcalde del área central de Caracas, Jorge Rodríguez, en el cobro de sobornos.