Wall Street sigue caminando por una línea muy fina, tras dos meses de intensa volatilidad. El entusiasmo que siguió a la supuesta tregua entre Estados Unidos y China en el frente comercial se evaporó de golpe al registrar el S&P 500 una fuerte caída que superó el 3% y que en el Nasdaq fue casi del 4%. A las dudas sobre la dirección que tomarán las discusiones se le sumó el temor a la desaceleración de la economía.

El Dow Jones perdió 800 puntos, un 3,1%, al cierre y se debatía otra vez por mantener el nivel de los 25.000 puntos, del que no termina de despegar. La curva de tipos en los bonos del Tesoro a dos y diez años, entre tanto, siguió acercándose. Si llegan a invertirse es una tendencia que en el pasado se asoció con la proximidad de una recesión, lo que anticiparía una corrección en el mercado de acciones.

El detonante de las turbulencias este martes fue una serie de mensajes de Donald Trump en su cuenta de Twitter sobre el pacto con Xi Jinping en la cumbre del G20. Tampoco ayudaron los comentarios de John Bolton, el halcón de la Seguridad Nacional, sobre la propiedad intelectual. El mercado, entre tanto, trata de reequilibrarse anticipando un escenario con un crecimiento más modesto en 2019.

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