El acuerdo que desde el próximo año permitirá la firma de peloteros cubanos con los equipos de las Grandes Ligas puede tener serias repercusiones en la República Dominicana y Venezuela, los principales suministradores de talento a la MLB, que van desde afectar preacuerdos ya cerrados para 2019 hasta reducir el número de firmas y bonos.

Es la opinión más extrema de algunos actores de la industria, mientras que otros más optimistas creen que la abundancia de talento dominicano combinada con el expertise y know-howgarantiza la plaza quisqueyana como productora de peloteros del primer nivel.

La Federación Cubana de Béisbol y la MLB consiguieron un permiso concedido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC en inglés) que establece que el porcentaje que cederán los equipos por el fichaje de jugadores (entre 15-25%) será invertido en la formación en las bases.

“Le haré saber por escrito a la MLBPA (sindicato de peloteros de la MLB) mi gran preocupación por el acuerdo con Cuba, que no tiene evidencia de un lógico y necesario aumento del presupuesto de firmas para 2019-2021. Según mis cálculos el impacto estaría entre un 30 %-40 % de deterioro del valor promedio por jugador”, escribió en Twitter el venezolano Félix Luzón, agente certificados de jugadores.

El escritor del libro Cómo se juega béisbol fuera del terreno estima que si no se incrementa el presupuesto que la liga autoriza a los equipos “colapsará la equidad y valoración de los bonos y muchos preacuerdos serán desconocidos o reevaluados. ¡Mosca pues!”.

Víctor Báez, reconocido entrenador dominicano, cree que al corto plazo las firmas locales no serán afectadas de forma significativa, pero si la MLB comienza a instalar academias en la mayor de las Antillas y transferir los avances en entrenamientos sí.

“Eso va a afectar, claro que sí, pero ellos (los cubanos) no tienen tanta calidad de peloteros de 18 años hacia abajo. En cuanto a cantidad como para tumbar el mercado internacional, no creo, pero ellos sí tienen buenos peloteros. No son como Panamá, pero tampoco son como Venezuela o como Dominicana”, dijo Báez, que opera su programa en Haina.

En cambio, Astin Jacobo no vislumbra traumas. Al contrario, cree que las nuevas reglas que impedirán a los cubanos firmar fuera de su país provocará que los equipos tengan menos distracciones en suelo dominicano con otros jugadores.

“Eso nos conviene a nosotros, ese acuerdo no tiene que ver mucho con los muchachos aquí en la parte de abajo. Cada vez que viene un cubano aquí los scouts dejan de atender a los dominicanos para atender al cubano. Eso no nos va a afectar”, dijo Jacobo, cofundador tanto de la Dominican Prospect League.