NUEVA YORK.-El cantautor y virtuoso guitarrista puertorriqueño confiesa sentirse entusiasmado de volver a un escenario de la Gran Manzana y en particular de El Bronx, donde vivió parte de su niñez.

“La Navidad significa mucho para mí porque nos trae paz y reconciliación. Es un tiempo para compartir con la familia, reencontrarse con los amigos y qué mejor, en mi caso cantar en Nueva York”, dijo con su característico buen humor en entrevista telefónica con El Diario, desde su estudio de grabación en Connecticut.

José Feliciano nació en Lares, Puerto Rico en 1945. Nueve veces ganador del Premio Grammy, ha grabado casi 70 álbumes y miembro del Paseo de la Fama en Hollywood, es una de las estrellas más reconocidas de la música latina.

“Esta es la mejor época del año. Especialmente porque para los cristianos, es la fecha en que se anuncia el nacimiento del niño Jesús; saber que alguien mejor que nosotros nació y que tenemos que educarnos y usar sus enseñanzas”, dijo José Feliciano a manera de reflexión sobre la Navidad y agregó. “A en mi manera de percibir las cosas, la generación actual tiene que recapacitar y actuar de una forma más humana”.

Abrió el camino

Considerado como el pionero de los artistas latinos en ingresar al mercado de la música en inglés, José Feliciano, fue el que abrió las puertas a otros cantantes que más tarde tuvieron gran suceso en la industria musical estadounidense. Sobre su actuación el sábado dejó entrever que tiene varias sorpresas.

“En los conciertos el público reclama mis viejas canciones, siempre estoy innovando mi material, así que esa noche voy a estrenar algunos temas, aunque mi concierto estará inmerso en el espíritu navideño”,  declaró el intérprete de éxitos como: “No hay sombra que me cubra”, “Ay cariño”, “Paso la vida pensando”, “Me has echado al olvido”  y en inglés clásicos como: “Destiny”, “Come Down Jesus”, “Angela”, “Rain”, “Chico & The Man” y “Hard Times In El Barrio”.

José Feliciano, que ha permanecido vigente en los escenarios por más de cinco décadas recordó que era uno entre once hermanos cuando llegaron El Bronx. Entonces tenía cinco años.

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