Gran parte de Haití se encontraba paralizada el lunes debido a una huelga del sector del transporte en protesta por unos nuevos impuestos propuestos por el gobierno.

La mayoría de los haitianos no poseen vehículos privados, y usan como transporte moto-taxis o coloridos autobuses que llaman “tap taps”. Sin embargo, ningún medio de transporte estaba disponible este día.

Estaban cerrados la mayoría de los negocios, así como las escuelas ya que los alumnos no tenían manera de llegar a clases. En teoría las dependencias del gobierno funcionaban pero los empleados no tenían formar der acudir a sus puestos.

Los sindicatos convocaron a la huelga debido a unos nuevos impuestos propuestos por el gobierno sobre licencias de manejar, gas y propiedades, entre otras cosas.

El presidente Jovenel Moise está en Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, pero ha dicho que el dinero servirá al interés público en forma de servicios e infraestructura.