Santo Domingo.-El ex presidente Hipólito Mejía, (2000-2004), retó este lunes a que se le demuestre “de manera cierta y veraz” algún acto de corrupción, tanto él como a su esposa, hijos y hermana en sus actividades públicas, así como privadas y prometió que de ser así, se retiraría de la política y entregaría su patrimonio al Estado.

“Reto a cualquier persona que, si puede demostrar de manera cierta y veraz, que en el ejercicio de mis funciones públicas o en mis actividades privadas, tanto mi esposa, mi hermana y mis hijos, como yo, cometimos algún acto de corrupción, estaría en disposición de retirarme de la vida política y entregar mi patrimonio al Estado”, precisó Mejía al pronunciar un discurso al país, por radio y televisión.

Agregó que “No es la primera vez que, de manera irresponsable, se ha insinuado que he estado involucrado en actos de corrupción. Se me atribuyó la propiedad de la Finca Aguayo; del Proyecto de Mango de Fundación, en Baní; y de la Finca Ganadera de YSURA, en Azua, entre otras. En todos esos casos, el tiempo demostró que tales aseveraciones eran infundadas”.

“Hoy, también de manera irresponsable, se dice que, en el caso de ODEBRECHT, podría haber actuado al margen de la ley, lo cual también es incierto”, precisó.

Mejía dijo que la lucha contra la corrupción siempre ha sido parte fundamental de sus posiciones políticas.

Dijo que para muchos, la causa por la que no pudo alcanzar la victoria en las elecciones del 2012 fue su “posición intransigente ante ese flagelo y mi actitud de no hacer concesiones a quienes perseguían un pacto de impunidad”.

“Estoy convencido de que, con el caso de ODEBRECHT,  la justicia tiene una gran oportunidad de poner freno a la impunidad”, dijo el exgobernante.

Subrayó que “Para luchar de verdad contra la impunidad, además de las acciones del sistema judicial, es imperativa la movilización de las ciudadanas y ciudadanos”.

“Quiero decir, con claridad, que doy todo mi apoyo a la movilización constante y pacífica de la ciudadanía, como ocurre en todo el país”, apostilló.

Al pronunciar un discurso por radio y televisión el ex mandatario detalló que  su gobierno trabajó con las firmas Andrade Gutierre y Odebrecth el proyecto del acueducto de la Línea Noroeste y luego un segundo proyecto hidroeléctrico, la presa de Pinalito para el cual, su administración realizó ningún desembolso, ambos de vital importancia  para la solución de dos problemas capitales del país.

Dijo que la corrupción y la impunidad son dos grandes males sociales vinculados entre sí, los cuales no tienen corrección efectiva sin un régimen de consecuencias.

Mejía  fustigó la pasividad de las autoridades para profundizar las investigaciones sobre la red internacional de corrupción implementada por la firma Odebrecht,  justificó la gran indignación de la ciudadanía, al tiempo que se  mostró de acuerdo con las manifestaciones de reclamos contra la impunidad y la corrupción de la población.

 

A continuación el texto íntegro del discurso pronunciado por el ex presidente Hipólito Mejía- 

 

Pueblo dominicano:

Me dirijo al país para fijar, con responsabilidad y claridad meridiana, mi posición sobre la impunidad y la corrupción en la República Dominicana, dos graves males que han sido resaltados por el escándalo de ODEBRECHT.

En el contexto de asombro e indignación social creado por este caso, se dice que los Presidentes de la República, desde 1999 a la fecha, tienen responsabilidad directa en la comisión de los hechos denunciados.

Con ello se pretende dejar en la conciencia pública la idea de que, en nuestro país, todos los gobernantes aprovechan su posición para beneficio propio.

Digo, con firmeza, que en mi caso, eso no es verdad.

El país está indignado, con justa razón, por los altos niveles de impunidad que existen en la República Dominicana.

Yo comparto esa indignación.

Estoy profundamente convencido de que toda persona que ocupe o haya ocupado un cargo público, especialmente la Presidencia de la República, está en la obligación de rendir cuentas de sus actos.

Consecuentemente, hoy hablaré sobre los dos proyectos en que participó la firma ODEBRECHT durante mi mandato.

Tengo la convicción de que la corrupción y la impunidad son dos graves males sociales que están estrechamente relacionados entre sí. No hay combate real y efectivo a la corrupción sin tener un régimen de consecuencias que frene la impunidad.

En primer lugar, la corrupción no sólo hace daño a las instituciones y a las leyes, sino que también corrompe el alma de los pueblos.

En segundo lugar, la corrupción corrompe y daña los sistemas políticos de nuestras naciones.

¿Cuáles son las consecuencias de la impunidad?

Tenemos que convenir que la impunidad estimula la corrupción; distrae fondos públicos que deberían ser invertidos en mejorar la calidad de vida de la gente; distorsiona la competitividad de la economía; y, de manera particular, contribuye a perpetuar la pobreza y  la exclusión social.