Janel Acosta Yapor emitió este miércoles un grito de dolor que se escucha por encima de la protesta de la sociedad que todavía está indignada por la muerte de Delcy Yapor de Acosta, mientras que los niños en movimiento en el camino a la escuela Serafin en Asís.

Janel, que vive en el extranjero, dice en un mensaje circulando en las redes sociales que su alma duele y ha cambiado de opinión sobre dónde quiere criar a sus hijos. Ya no es lo que llama su paraíso, la República Dominicana.

“Hoy me desperté sintiendo que” herí el alma “me di cuenta que es una REALIDAD que mi mamá no será más para mí, no habrá momentos juntos, no veré a mis hijos crecer, no será para defenderme Incondicionalmente en cualquier situación Y empujarme para salir adelante “, así empieza el mensaje donde la joven mujer duramente critica la inseguridad ciudadana que sembró la vida de su madre cuando movía a los niños en un minibús que poseía.

Janel confiesa indignada lo que sucedió. “Estoy indignado por la falta de educación que tenemos en nuestro país, la falta de valores, cómo la gente tiene que tomar la justicia en sus manos, porque las autoridades que tenemos no tienen la capacidad de hacer su trabajo”.

Acosta Yapor pregunta: “¿Hasta dónde vamos a llegar?” ¿Cuándo las autoridades se darán cuenta del desastre que tenemos en el país, gracias a su deseo de robar y no hacer su trabajo ?, si educamos con amor y valores de los niños, Tendremos buenos adultos que trabajarán por el bienestar de nuestra sociedad, sólo así volveremos a tener nuestro paraíso “.

A continuación se incluye el texto completo del mensaje enviado por Yamel Acosta Yapor, hija del difunto Delcy Acosta y diácono Leandro Acosta, ambos criados de la parroquia El Buen Pastor.

“Hoy me desperté sintiendo que” herí el alma “me di cuenta que es una REALIDAD que mi mamá no será más para mí, no habrá momentos juntos, no veré a mis hijos crecer, no será para defenderme Incondicionalmente en cualquier situación Y empujarme a seguir adelante.

Nunca entendí cuando alguien dijo que “herí al alma” porque hoy entiendo. Es el peor dolor que se puede sentir, se siente como si se le están dando golpes constantes en el corazón y esto es sólo un resultado de lo que hoy es mi país y nuestra sociedad.