Un teniente y un cabo de la Policía fueron muertos a balazos esta madrugada frente al cuartel de Sabana Larga, San José de Ocoa, cuando se disponían a revisar una camioneta en la que varios hombres con uniformes de la Dicrim llevaban secuestrado un supuesto narcotraficante desde Villa Sombrero, Baní, quien luego fue encontrado muerto en un matorral en la comunidad Las Caobas.

Las víctimas son el teniente Johnny Arias Cabrera, de 41 años, y el cabo Félix Daniel D’Oleo Paredes, de 25, quienes recibieron balazos en distintas partes. El raptado era Edinson Adis Mejía Méjía (Tintín).

Los dos agentes policiales fueron baleados a quemarropa, cuando el grupo se dio cuenta de que los agentes descubrieron que en el vehículo llevaban uno en contra de su voluntad.

A eso de las 10:00 de la mañana de este lunes la Policía informó que fue encontrado muerto de varios balazos, amordazado y con signos de tortura en un matorral de Sabana Larga, Mejía Mejía, un deportado de Estados Unidos que intentó retornar en cuatro ocasiones.
Mejía Mejía ultimó a balazos al presunto narco Marcos Romero (Boca de Perro) en Baní, y fue condenado a 10 años de prisión, pero cumplió y hace un mes fue deportado de Estados Unidos, cuando intentó ingresar ilegalmente a esa nación.

Los dos agentes, ultimados a la 1:30 de la madrugada, se encontraban de guardia en la dotación policial de Sabana Larga.
Pimentel era nativo de La Ciénaga de San José de Ocoa, y D’Oleo Paredes oriundo de San Juan de la Maguana.
El grupo que raptó a Mejía Mejía vestía ropas del Dicrim y andaban con armas largas y cortas, y tras disparar a los Policías, huyeron por la carretera de Matanza-Salina y salieron por la carretera Sánchez, pero tuvieron un accidente en la camioneta que viajaban Villa Arriba, y continuaron a pies.
Unidades Lince, Dicrim y de la Policía Preventiva, iniciaron un rastreo por la zona y desde esta madrugada requisan todos los vehículos que circulan por la zona.