A pesar del incremento de la vigilancia en la frontera dominico-haitiana, haitianos que son apresados y devueltos a su país tras ingresar de manera irregular a este territorio, juegan “al gato y al ratón” con los militares y otras autoridades.

Periodistas constaron que hay una mayor presencia de militares tanto en los puntos de controles, como en callejones y otros lugares usados comúnmente para el trasiego de personas indocumentadas.

También fue notario el uso de vehículos modernos y drones, y cuatro helicópteros del Ministerio de Defensa recorriendo con frecuencia la parte fronteriza desde Montecristi hasta Elías Piña.

Los reporteros, al hacer un recorrido por callejones y montes, apreciaron que en lugares que antes estaban desprotegidos, ahora existen entre uno a dos militares custodiando.

También se observó a miembros del Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) y del Ejército de República Dominicana apresando y montando en camiones para fines de repatriación a haitianos que cruzaron la línea limítrofe de forma clandestina.

Según dijeron militares, a muchos de esos haitianos los han repatriado entre 6, 7, 8 y hasta diez veces en un año.

“Los devolvemos y vuelven de una vez, parece lo de nunca acabar”, dijo un oficial castrense a reporteros de este diario.

El Cesfront

El director del Cesfront, coronel José Manuel Durán Infante, quien se encontraba en Elías Piña supervisando la frontera sur, consultado telefónicamente por reporteros de este diario, dijo que no tiene inconvenientes de ofrecer detalles a la prensa de lo que están haciendo en la zona, pero que para ello tiene que tener autorización del Ministerio de Defensa.

Sin embargo, manifestó que el patrullaje ha dado como resultado que las acciones ilícitas que se dan en la frontera, ahora tengan mayores controles.

Lo que dicen los sectores

Abigail Bueno y Fernando Díaz, presidentes de las asociaciones de Comerciantes Detallistas y de Vendedores del mercado binacional de Dajabón, respectivamente, reconocieron que indiscutiblemente hay un despliegue tanto de maquinarias como de militares y vehículos especializados para controlar la frontera, pero que la realidad es otra.

Refirieron que los haitianos siguen entrando al país y que es una realidad que nadie debe ocultar, aunque reconocieron que quizás ese fenómeno ocurre por la longitud de la zona fronteriza que divide a este país de Haití.

Bueno manifestó que los que viven en Dajabón y otras localidades fronterizas son testigos de la cantidad de motoconchitas que transportan a haitianos ilegales y que lo hacen en horas del día y de la noche.

“Realmente se nota un esfuerzo de parte del Gobierno, porque hay una gran maquinaria, equipos, personal militar que vigila la zona y el ministro de Defensa, teniente general Rubén Paulino Sem, viene constantemente a la zona para vigilar la frontera, pero el problema sigue”, indicó.

Para el dirigente comercial, con la vigilancia que se percibe en la frontera entre los dos países caribeños y los sofisticados equipos que han sido habilitados, por esta parte no debiera pasar “ni un mime, pero los haitianos siguen cruzando”, insistió.

Al gato y al ratón

Bueno confirmó que hay haitianos que son apresados y repatriados a su país, pero muchos antes de las 24 horas están de regreso en el país y que eso lo saben todas personas que viven en frontera.

Esta posición la corrobora Fernando Díaz, presidente de la Asociación de Vendedores del Mercado de Dajabón.

“Ellos juegan al gato y al ratón con los militares e inspectores de Migración, es una pura verdad”, comentó el comerciante.

“Me han devuelto 12 veces”

Jean Paúl, uno de los haitianos ilegales apresados este fin de semana por soldados fronterizos para fines de repatriación, refirió que en un año los guardias lo han devuelto al menos 12 veces, pero que vuelve, porque sabe la forma de entrar.

Paúl dijo que trabaja en una finca bananera del municipio de Manzanillo, de la provincia de Montecristi y que no se siente triste porque los repatríen porque sabe los caminos y los mecanismos para entrar al país.

Otros haitianos dijeron que también han sido apresados y deportados varias veces por las autoridades, pero que regresan al poco tiempo y que muchas veces no lo hacen solos, sino que se hacen acompañar de otros familiares.