SAN PEDRO DE MACORÍS. El Ministerio Público en esta provincia aseguró ayer que seguirá profundizando las investigaciones, para determinar y conducir a los tribunales a cualquier otra persona que pudiera tener vinculación con el hecho que degeneró en la muerte de tres personas.

Pedro Núñez, procurador de San Pedro de Macorís, reveló que las investigaciones nunca se van a detener “caiga quien caiga”.

“Garantizo al país que no se ha concluido con este caso, a pesar de los tres muertos y la joven herida que sobrevivió. Todo aquel que entendamos hay que investigar será citado a la fiscalía”, expuso Núñez.

Manifestó que las investigaciones entraron ahora en una fase secreta, “sin prisa, pero sin pausa”, y que si la investigación va abriendo algunas puertas, ventanas o rendijas para seguir indagando, lo harán.

Ayer en la ciudad había un clamor generalizado de que se aplique todo el peso de la ley a las personas que de una forma u otra contribuyeron con esa desgracia.

Para la mayoría de los habitantes de aquí, los responsables de las muertes seguirán libres, salvo que la justicia actúe y aplique sanciones ejemplares. Se comenta que gran parte de las tierras del CEA en la región Este están en manos de un grupo que, aparte de que venden los rastrojos a precios de vacas muertas, se han repartido las de mayor vocación agrícola y pecuaria.

La población aguarda por un esclarecimiento real del motivo de las muertes de los locutores Leo Martínez y Luis Manuel Medina. El comentario aquí es generalizado: “Tiene que haber consecuencias para llevar paz y sosiego a la población”. Los terrenos por los cuales se produjo la tragedia, unas 45 tareas en total, están siendo utilizados para prácticas de béisbol en el batey El Jagual.

Lugareños afirman que el recién suspendido director del CEA, José Domínguez, cedió una parte de los terrenos a la comunidad, a través del gobernador civil de San Pedro de Macorís.