Austin (EE.UU.), (EFE).- El féretro con los restos mortales del expresidente de Estados Unidos George H.W. Bush (1989-1993) regresó hoy a la base militar de Ellington Field en Houston (Texas), para recibir mañana un último homenaje de su familia y allegados.

La misa tendrá lugar a las 10.00 hora local (16.00 GMT) en la Iglesia Episcopal St. Martin, lugar al que acudían con regularidad él y su mujer, la ex primera dama Barbara Bush, fallecida en abril de este año.

Tras el oficio privado, el expresidente número 41 de EE.UU. será trasladado hasta su lugar de descanso final a bordo de un tren cuya locomotora fue bautizada como “Bush4141”, específicamente para honrar su vida.

El recorrido de este tren finalizará en la localidad de College Station (Texas), a 160 kilómetros de Houston, donde será enterrado en su biblioteca presidencial junto a su mujer y su hija Robin, que falleció con tan solo 3 años de edad enferma de leucemia.

El féretro voló a Texas desde Washington, donde esta mañana tuvo lugar un funeral de Estado con una emotiva ceremonia oficiada en la Catedral Nacional, a la que acudieron líderes políticos y miembros de la realeza de distintos lugares del mundo.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su esposa, Melania, se sentaron en primera fila del templo junto a los expresidentes demócratas Barack Obama (2009-2017), Bill Clinton (1993-2001) y Jimmy Carter (1977-1981), que asistieron a la homilía con sus respectivas esposas, Michelle, Hillary y Rosalynn.

El también expresidente George W. Bush (2001-2009), visiblemente emocionado, definió a su padre como un hombre de “carácter optimista” y aseguró que lo que más le gustaba hacer era reírse, “sobre todo de sí mismo”.

Dejar respuesta