El FBI arrestó este viernes a Roger Stone, exasesor de la campaña electoral de Donald Trump, en una redada sorpresa en su casa en Fort Lauderdale (Florida). El amigo y agente político del presidente enfrenta un cargo de obstrucción de un procedimiento oficial, uno de manipulación de testigos y cinco cargos de declaraciones falsas. Los agentes de la Oficina llegaron armados con rifles de asalto, trajes blindados, y sin previo aviso.

Stone fue detenido tras ser acusado por un gran jurado federal el 24 de enero en Washington D.C. en el marco de la investigación de Mueller sobre la presunta colusión entre Rusia y el equipo electoral de Trump durante las elecciones presidenciales de EE.UU. de 2016.

Conexiones con Assange

En la acusación oficial se alega que Stone, quien oficialmente abandonó el equipo electoral de Trump en agosto de 2015, les contó a los funcionarios de la campaña en julio de 2016 sobre las futuras publicaciones de WikiLeaks(referido en el documento de Mueller como “Organización 1”) de los correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC). La inteligencia de EE.UU. afirma que dichos correos electrónicos fueron ‘hackeados’ por “actores gubernamentales” rusos.

Durante la campaña de Trump, Stone se jactó de tener conexiones con el cofundador de WikiLeaks, Julian Assange, pero luego aseveró que no era un enlace directo. Además, señaló que confiaba en el locutor de la radio de Nueva York , Randy Credico (llamado “Persona 2” en la acusación), como un “intermediario”.

La acusación afirma que Stone mintió al Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. sobre sus supuestos contactos con WikiLeaks y trató de convencer a otra persona para que diera falso testimonio.

Investigación de Mueller

Desde que Trump llegó al poder, la investigación sobre el llamado ‘Russiagate’ del fiscal especial Mueller ha estado indagando sobre las denuncias de la comunidad de inteligencia de EE.UU. de que el ahora mandatario ha coludido con Rusia durante la campaña de 2016. Trump ha rechazado repetidamente todas las acusaciones. Por su parte, Rusia las tachó de absurdas.

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