NUEVA YORK — David Rockefeller, empresario multimillonario y filántropo que fue el último de su generación en una de las familias más caritativas del país, murió el lunes. Tenía 101 años.

Rockefeller murió mientras dormía en su casa en Pocantico Hills, Nueva York, de acuerdo con su portavoz, Fraser P. Seitel.

Fue nieto del cofundador de Standard Oil John D. Rockefeller y el menor de los seis hijos de John D. Rockefeller Jr. Cuando murieron sus hermanos, quedó a cargo de la fortuna familiar y de su vasta red de empresas y organizaciones, tanto filantrópicas como comerciales, involucradas en asuntos desde la conservación ambiental hasta el arte.

Para celebrar sus 100 años de vida en el 2015, Rockefeller donó un terreno de 1.000 acres aledaño a un parque nacional al estado de Maine. Algunas anécdotas de la crianza de los hermanos Rockefeller se hicieron famosas, como aquella sobre la propina de 25 centavos que recibían, parte de la cual tenía que ser apartada para caridades y ahorros, y otra sobre la enseñanza de que la riqueza conlleva gran responsabilidad.

Dos de sus hermanos fueron elegidos a puestos públicos: Nelson Rockefeller fue gobernador de Nueva York, deseó llegar a la Casa Blanca y fue vicepresidente por un breve período. Winthrop Rockefeller fue gobernador de Arkansas.

David Rockefeller, sin embargo, llegó a tener poder e influencia sin tener que procurar un puesto público. Algunos de sus logros fueron estimular el proyecto que dio pie al Centro de Comercio Mundial.

Y contrario a sus hermanos, John D. III y Laurance, que no les gustaba ser el centro de atención, David Rockefeller acogió los negocios y viajó y habló frecuentemente en defensa del capitalismo.