Washington, 26 may (EFE).- Tras un decepcionante primer dato, la economía nacional parece recuperar la tracción en el primer trimestre de 2017 con una tasa anualizada de crecimiento del 1,2 %, aupada por el gasto de los consumidores, pero aún por debajo de las promesas del presidente Donald Trump de rebasar el 3 % anual.

El nuevo dato del Departamento de Comercio, el segundo de las tres estimaciones, supone medio punto más que el 0,7 % calculado inicialmente y que se situaba como el más débil de los últimos tres años.

No obstante, este ritmo anual del 1,2 %, aún supone una marcada ralentización con respecto al avance del PIB del 2,1 % en el último trimestre de 2016.

Este repunte estuvo impulsado por el alza en el gasto de los consumidores, que supone dos tercios de la actividad económica del país, y creció un 0,6 % frente al 0,3 % calculado hace un mes, de acuerdo a los datos del Departamento de Comercio.

Asimismo, la inversión empresarial aumentó por encima de lo anticipado, a una tasa anual del 11,4 %, en comparación con el 9,4 % previo.

Por su parte, el gasto del gobierno, tanto a nivel federal como estatal, se redujo menos de lo anticipado, de 1,7 % a 1,1 % en este periodo.

Un punto positivo que alimenta el optimismo es la contribución de las exportaciones, que contribuyeron con un 0,13 % a la expansión del 1,2 %.

El comercio ha sido señalado por Trump como una las prioridades de su agenda económica, y ya ha anunciado al Congreso su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994 con México y Canadá.

El tercer y definitivo cálculo de evolución económica durante el primer trimestre del año se dará a conocer en julio.

Los economistas parecen coincidir en que el frágil dato inicial fue transitorio, y apuestan por un rebote a medida que avanza el año.

De hecho, la Reserva Federal (Fed) subrayó esta semana que “aunque los últimos datos habían mostrado una mayor debilidad de la esperada en el gasto agregado, se pronostica que esta ralentización sea probablemente transitoria”.

Pese a la sustancial mejoría, se sitúa muy por debajo de las expectativas del presidente Trump, que llegó al poder el 20 de enero, de devolver a EEUU a un crecimiento por encima del 3 % anual.