El Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Dominicano rechazó la legalización del aborto en sus tres causales y recomendó al Gobierno dominicano, en sus tres poderes, apoyar la vida de todos, creando políticas públicas que garanticen la salud de la madre y de su hijo por nacer.

“Les exhortamos a que no manchen con sangre inocente las páginas de nuestra historia actual, y honremos a Dios y a la Patria con cada uno de sus habitantes, de modo que no tengamos que llevar la carga de conciencia de haber contribuido a una legislación para matar”, manifiesta el Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Dominicano mediante un comunicado.

Proponen crear políticas para acompañar a las madres en gestación en todos esos casos que ni científica, ni legal, ni moralmente son aceptables.

Optimicemos nuestro sistema de salud. Trabajemos en la educación de nuestros niños, adolescentes y jóvenes para promover una sexualidad responsable y, el respeto y defensa de la vida, así como trazar políticas públicas orientadas a la protección integral de la madre y el hijo por venir”, indica.

Dijo que en la Ley la concepción crea derechos, y si se conjuga con el artículo constitucional (art. 37), el primer derecho que posee el concebido es el derecho a la vida, cuyo respeto es lo que hace posible otros derechos.

Llamó a la población dominicana a no hacerse esclavos de ideologías foráneas y creadoras de confusiones, que buscan una nueva manera y forma de imponer el poder y el dinero por encima del valor fundamental de la vida humana.

“Legislar a favor del aborto es inconstitucional en sí mismo, y atentaría contra el orden jurídico, pues las leyes especiales creadas para regular situaciones particulares no pueden generar cambios en la Constitución, ya que solo una Ley Orgánica es la que posee esta característica reformadora, siempre que sea en los casos permitidos, respetando su contenido esencial y el principio de razonabilidad”, indica.

Las tres causales

Precisó que es triste y decepcionado que en vez de legislar para castigar al violador, se legisla para matar al inocente.

Que es injusto que, por una malformación de la criatura en el vientre, se legislara para matarlo, porque los discapacitados o personas con condiciones especiales tienen los mismos derechos de vivir que los demás.

Manifiesta que es incomprensible que se legisle para que en un “caso extremo” el médico vaya directamente a matar a la criatura, sin llevar adelante todos los avances que ofrece la ciencia médica; el médico tiene el deber ético y moral de ir a salvar las dos vidas, la de la mujer y la criatura por nacer.

“Estamos ante amenazas nunca imaginadas en un pueblo que expresa en sus símbolos patrios: Dios, Patria y Libertad, y un mensaje bíblico contundente: “La verdad les hará libres”.

Aseguró que de aprobar el aborto en sus tres causales, pasará lo que ocurre en los países donde se permite: “luego de aprobadas las causales, el grupo de la cultura de la muerte exige que se apruebe el aborto libre, la mortalidad materna no disminuye y los embarazos de adolescentes tampoco.

Continúa diciendo que los abortos se multiplican, las transnacionales se lucran de esas naciones dejando a los países peor que antes. Los países ricos siguen siendo ricos y los pobres continúan siendo pobres. “Nuestro país no sería una excepción de esa realidad”.

Estadísticas son falsas

Precisó que preocupa la presentación de cifras y datos que no se corresponden con la verdad, pretendiendo exhibir las tres causales del aborto como algo que es de beneficio para las mujeres del país, “algo que es una vil mentira”.

“Hay un claro interés de mantener desinformada y confundida a la población para dar paso al aborto, el cual convertiría a nuestro país en otro lugar de beneficio para este lucrativo negocio”, indica.

Puntualiza que como dominicanos  son respetuosos de la ciencia, en la que también se apoyan para presentar sus argumentos que demuestran con precisión que la vida humana está presente desde la concepción, y que todos deben defender la vida.