Una compañía de carga aérea y su cliente negaron el viernes tener conocimiento del pequeño cargamento de armas que las autoridades venezolanas informaron llegó a la ciudad de Valencia en un vuelo procedente del Aeropuerto Internacional de Miami.

Un Boeing 767 operado por 21 Air, que tiene una instalación operativa en Aeropuerto Internacional de Miami, entregó a principios de esta semana el cargamento, que incluía 19 fusiles de asalto, miras telescópicas, antenas para radios y otro material en el Aeropuerto Internacional de Valencia, Venezuela, según el general Endes Palencia, general de la Guardia Nacional Bolivariana.La acusación provocó el fuerte rechazo de 21 Air, con sede en Greensboro, Carolina del Norte, y una segunda empresa que coordinó el envío.

Alberto Moris, abogado de 21 Air, dijo el viernes que Venezuela nunca le notificó oficialmente de ningún decomiso de armas y que no tenía conocimiento de la carga que llevaba el avión porque el aparato fue fletado por otra empresa.

“Toda la carga que llevaba nuestro avión era de GPS-Air, que fletó el avión”, dijo Moris. La Administración de Seguridad en el Transporte [TSA] “va a investigar a la parte responsable de la carga”, agregó.

“GPS-Air es la única compañía que ha fletado el avión durante las últimas semanas para volar a Valencia, Venezuela”, agregó Moris.

Las compañías de carga aérea que se usan en el comercio internacional por lo general asegura, operan y mantienen los aviones bajo acuerdos conocidos como “arriendo con tripulación”, pero no son responsables de los bienes consignados para su envío.

Por su parte, un gerente de GPS-Air se burló de la sugerencia de que se hayan enviado armas de asalto desde el Aeropuerto Internacional de Miami.

“Sólo un tonto trataría de enviar armas desde este aeropuerto”, dijo César Meneses, quien se identificó como gerente de la empresa de carga aérea, que ha hecho negocios con 21 Air y otras compañías. Meneses dijo que la información del envío de armas incautado es un invento de Nicolás Maduro para presentarse como una víctima.

Meneses dijo que cualquier carga que GPS-Air hubiera consignado a 21 Air venía de terceras partes.

“Esa carga no pertenece a 21 Air y no pertenece a GPS-Air”, agregó Meneses.

Las negativas de responsabilidad se agregan al misterio del supuesto envío, un misterio complicado por quizás relaciones coincidentes entre el presidente y un empleado clave de 21 Air con una compañía que según Amnistía Internacional participó en un programa de la CIA para secuestrar a sospechosos de terrorismo y enviarlos a prisiones secretas en varios países del mundo.

El presidente del directorio y dueño mayoritario de 21 Air, Adolfo Moreno, ha creado o inscrito al menos 14 compañías en la Florida durante las últimas dos décadas.

Entre las personas que llegaron a trabajar a la empresa cuando se creó en el 2014 estaba Michael Steinke, su director de control de calidad. Entre las personas que fueron a trabajar a 21 Air cuando se creó en el 2014 estuvo Michael Steinke, su director de control de calidad.

Tanto Moreno como Steinke parece tener lazos, por coincidencia o directos, con Gemini Air Cargo, una compañía que según un informe del 2006 de Amnistía Internacional fue una de más de 30 firmas de vuelos fletados que participaron en el programa de la CIA.

Dejar respuesta