El primer año de Enrique Peñalosa como alcalde de Bogotá será recordado por la cuestionada intervención al Bronx. Un lugar en el que, en más de 9.000 metros cuadrados, hasta antes de mayo de 2015 convivía la venta de droga (uno de los mayores mercados del país, según las autoridades), la prostitución y la delincuencia. Pero también donde encontraban un techo las personas que viven de trabajos informales y no tienen cómo pagar una renta. Allí por unos cuantos pesos podían alquilar un cuarto.

Para el experto en seguridad ciudadana Hugo Acero, la medida fue importante porque ese era un lugar que registraba alta violencia y explotación humana. Sin embargo, dejó al descubierto que Bogotá no tiene cómo atender a los habitantes de calle. “Se hace evidente el grave problema de indigencia que se vive en la ciudad”, dice Acero. En la capital de Colombia hay al menos 12.000 personas que no tienen donde vivir.

La ayuda ofrecida por el Ayuntamiento está muy por debajo de esa cifra. Lo que por tantos años mantuvo como foco el Bronx (indigencia, pobreza) se expandió por toda la ciudad sin que nadie supiera qué hacer.

Aunque los homicidios se redujeron (1.062 de enero a octubre de 2016 frente a 1.094 en el año anterior, según Medicina Legal), el 45% de bogotanos se siente inseguro en la ciudad, según la encuesta Bogotá, cómo vamos, que además revela que los problemas más graves en los barrios son los atracos callejeros, los asaltos a las casas, el robo de coches y la presencia de pandillas. “Al menos, el 32% dice haber sido víctima de algún delito; en el 2015 la cifra era de 20%”, asegura Acero.

Según datos oficiales, el hurto a comercio bajó un 30% y el robo de celulares cayó un 21% con respecto al 2015. Aunque la cifra podría ser otra. Según el fiscal general, Néstor Humberto Martínez, los colombianos solo denuncian 24 de cada 100 delitos. En el 2015 se hurtaron un millón de celulares y la Fiscalía solo recibió 40.000 denuncias. Bogotá, que puede sentir alivio por la reducción de homicidios, no logró lo mismo con las riñas. Mientras que en los primeros diez meses de 2015 se presentaron 5.425 peleas callejeras, en el mismo periodo de 2016 la cifra llegó a 13.000, de acuerdo con datos de Medicina Legal.