El año 2017 ha empezado en Turquía con una nueva matanza. Un atacante disfrazado de Santa Claus entró en torno a la 1.15 de la madrugada, hora local (23.15 en la España peninsular) en la elitista sala de fiestas Reina en Estambul, junto al Bósforo, y asesinó con un arma de largo alcance a 39 personas, entre ellos 16 extranjeros, según el ministro del Interior, Suleyman Soylu. Otras 69 resultaron heridas.

El terrorista ha conseguido huir, según el ministro. “Nuestra policía ha puesto en marcha una operación y esperamos que sea capturado pronto”, ha dicho  Soylu, citado por la agencia semipública Anadolu.

“Un terrorista abatió a un policía que controlaba la puerta principal con un arma de largo alcance y mató a un civil antes de acceder a la sala y atacar a personas inocentes”, había explicado antes el gobernador de la metrópolis turca, Vasip Sahin, citado por la agencia oficial Anatolia.

El gobernador añadió que se trata de un nuevo atentado terrorista, el vigésimo que ha sufrido Turquía en el último año, que ha dejado casi 200 muertos a manos de distintos grupos terroristas.