La Procuraduría General de la República determinó que está vivo, aunque desconoce el paradero de Pedro Alejandro Castillo Paniagua “Quirinito” condenado a 30 años de prisión por el asesinato del español Gustavo Adolfo Cervantes (Waikiki).

En un comunicado, la Procuraduría explicó que tras una investigación se determinó que “Quirinito” no ha muerto y solicitó a los organismos de inteligencia del país, así como a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), una orden de captura nacional e internacional.

La Procuraduría también suspendió y no descarta someter a la justicia al médico legista Orlando Herrera Robles, quien certificó la muerte del imputado por un infarto al miocardio, el pasado 5 de julio y, en base a eso, un día después fue expedida el acta de defunción No. 00239, Folio 0039.

Durante las investigaciones han sido interrogadas autoridades actuantes, entre las cuales figuran jueces, fiscales, personal penitenciario y médicos, quienes han negado haber actuado en contubernio, alegando que de encontrarse vivo Castillo Paniagua, “han sido sorprendidos en su buena fe”.

La Procuraduría indicó que al momento de su supuesta muerte “Quirinito” se encontraba “cumpliendo prisión domiciliaria en el municipio de San Francisco de Macorís, por disposición de la juez de Ejecución de la Pena de esa demarcación, Aleida Jiménez Acosta, quien a tales fines, el 26 de mayo del presente año emitió la sentencia número 136-01-2017-SSEN-00064”.

30 años de condena
Dijo además que “esta decisión judicial cambió el régimen de cumplimento de la condena a 30 años, por el homicidio de Castillo Paniagua y fue la disposición de la jueza Aleida Jiménez Acosta que ordenó sacarlo del Centro de Corrección y Rehabilitación Vista al Valle para recluirlo en una vivienda situada en el residencial Bety Marie, del sector Paseo de los Ríos, en el municipio cabecera de la provincia Duarte”. La institución señala también que en el transcurso de la investigación ha interrogado a más de 12 personas y han realizado numerosas visitas y descensos, además, se han obtenido varios documentos en instituciones públicas y privadas, encontrándose esta documentación e información bajo evaluación dentro del proceso.

Precisó, en ese orden, que uno de los interrogados fue el padre de Castillo Paniagua, el señor Rafael Castillo Ramírez, quien al ser cuestionado informó a las autoridades “que su hijo no está muerto porque de haber fallecido le hubiesen entregado el cadáver”.

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