Su nombre había aparecido en diligencias por el caso Odebrecht y otras investigaciones que empañan la gestión de Rafael Correa de una década en Ecuador. Pero hasta este viernes, Alexis Mera, el secretario jurídico de la Presidencia y una de las personas de más confianza del exmandatario, no había sido implicado en ninguno judicialmente.

La policía le detuvo en Guayaquil por un presunto delito de concusión por orden de la Fiscalía General del Estado. En paralelo y en el mismo barrio, otro operativo localizaba y detenía a María de los Ángeles Duarte, exministra que tuvo a cargo las carteras de Obras Públicas y de Vivienda en la Administración anterior.

A juzgar por las imágenes, la detención pilló a ambos por sorpresa. Mera iba vestido con prendas deportivas y fue capturado mientras paseaba a su perro en su vecindario. Y Duarte, con ropa de calle, fue localizada en un barrio residencial.

Ambos, según la Fiscalía, enfrentan una investigación por un presunto delito de concusión que, de acuerdo al Código Penal ecuatoriano, castiga con penas de tres a cinco años de cárcel a los funcionarios públicos que aprovechen su posición de poder para ordenar o exigir pagos o gratificaciones indebidas.

En el escueto comunicado fiscal, se indica que la detención es parte de una nueva investigación “diferente a la denominada Arroz Verde”, en referencia a la última revelación periodística del medio digital ecuatoriano Mil Hojas sobre presuntos aportes ilegales a la campaña electoral de 2014 de Alianza PAIS, el partido con el que gobernó Rafael Correa desde 2007 a 2017.

Las contribuciones, según la documentación publicada, procedían de grandes empresas como la constructora brasileña Odebrecht, la china Sinohydro o la ecuatoriana Telconet e involucraban a altos funcionarios del Gobierno, incluidos los de los dos detenidos de este viernes. Esas compañías fueron beneficiarias en la última década de millonarios contratos con el Estado y están también involucradas en sendas investigaciones judiciales.

Ninguna autoridad judicial ofreció más detalles sobre los indicios que condujeron a la detención de los dos ex altos cargos del correísmo, a la espera de que, en un plazo máximo de 24 horas desde la aprehensión —que se cumple este sábado por la mañana—, se celebre una audiencia judicial en la que se formalicen los cargos.

“No se tiene ningún argumento, bajo qué circunstancia, cuáles son las pruebas. No hay nada, absolutamente”, reclamó el abogado de la exministra, Antonio Gagliardo al diario local El Comercio. Mera y Duarte fueron trasladados de Guayaquil a Quito pues las investigaciones se lideran desde las dependencias fiscales en la capital.

El nombre de Alexis Mera ya había trascendido previamente en el proceso judicial de Odebrecht que llevó al exvicepresidente Jorge Glas a prisión en 2017, con una condena de seis años por asociación ilícita.

En la colaboración premiada de Luiz Mameri, el exvicepresidente para América Latina de la constructora brasileña declaró haber autorizado pagos por 4,8 millones de dólares a favor del responsable jurídico del Gobierno ecuatoriano anterior. Mera siempre lo ha negado, pese a que Mameri y el director de Odebrecht en Ecuador, José Conceição, presentaron ante las autoridades brasileñas los depósitos de dinero realizados a través de empresas pantalla en Bahamas

 

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