Lo primero que me preguntó la doctora Lil Peláez fue qué sabía yo acerca del bótox. Mi respuesta fue inocente: “lo mismo que la mayoría cree, que elimina la expresión facial y hay que esperar a estar mayor para intentarlo”. Craso error. Ni siquiera tenía claro en qué lugares específicos debe inyectarse.

“Desde que nacemos estamos desarrollando, con nuestras expresiones faciales y emociones, arrugas dinámicas y normales”, me explica la doctora. “El problema comienza con emociones como el enfado o expresiones faciales como el asco, que hacen que utilicemos más el músculo corrugador y la nariz”.

No solo tiene un uso estético

Primero: no es de uso exclusivo en estética. El bótox lleva utilizándose desde 1979 para distintos problemas de salud, ya sea como proteína purificada, para los espasmos musculares, en personas que sufren de estrabismo, para contrarrestar los efectos de la migraña, o en pacientes con parálisis faciales, entre otras funciones. “Lo que hace el bótox es segregarse para causar una contractura a nivel muscular entra como una molécula que se adapta para bloquear las contracciones musculares. Es como un relajante. No es algo que te deja sin movimiento, lo único que hará es disminuir la fuerza muscular”, especifica la doctora Peláez.

Ahora bien, estéticamente hablando, lo que anteriormente llamamos arrugas dinámicas pueden convertirse en arrugas estáticas, ya que, con el uso, los músculos se van volviendo menos elásticos, dándose una disminución de colágeno y volumen. Ahí es cuando el bótox, tal y como lo conocemos se pone en marcha.

El bótox trabaja en dinamismo. Esto quiere decir que, para modificar la forma de determinadas partes de la cara, por el ejemplo el arco de las cejas, se necesita bloquear los músculos que le dan la forma y dejar sueltos otros que las eleven. Lo recomendable es aplicarlo cada tres o cuatro meses.

Derribando mitos

El bótox es peligroso. Lil Peláez asegura que a la toxina botulínica se le han realizado más de tres mil estudios de seguridad y eficacia, descubriendo incluso que la aspirina tiene más efectos secundarios que el bótox. Uno de sus efectos secundarios comunes puede ser un leve dolor de cabeza luego del procedimiento. Claro, como todo, en exceso es malo, y el uso de cantidades masivas del tratamiento sí pueden causar efectos fuertes como paros respiratorios.

No podrás abandonarlo. Mucha gente cree que si deja de hacerse el procedimiento por cualquier motivo se verá más vieja. La doctora confirma que esto no es así pues los efectos son temporales y no alteran la forma de los músculos.

¿Morritos a lo Mick Jagger? No, el bótox no hará que tus labios se hinchen anormalmente, porque su objetivo es suavizar las expresiones y relajar los músculos. “Un bótox bien puesto no está supuesto a notarse”, asegura la experta, pues el resultado final debe verse sutil y mientras más natural, mejor.

Esperar a verte arrugada. Más que esperar a envejecer para aplicarte el bótox, Peláez recomienda ver este tratamiento de una forma más preventiva. No hay muchos beneficios en esperar a que las arrugas estén ya muy marcadas para inyectarse. El momento ideal no es cuando las arrugas están totalmente formadas, sino cuando están comenzando a formarse, que normalmente suele ser cuando entramos a los 30.

Variedad de marcas. No es bótox todo lo que existe en el mercado, en realidad ese es el nombre de la marca, pero existen más toxinas botulícas. Lo ideal antes es confirmar que esté aprobada por la FDA para conseguir los resultados deseados.

Guíate de un profesional

El bótox debe inyectarse estratégicamente y de manera personalizada en cada persona, según su anatomía, para así conseguir resultados totalmente naturales.

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