Un acto de corrupción en la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) ha sido considerado preliminarmente como el origen de una trama que culminó con el asesinato del abogado y profesor de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Yuniol Ramírez Ferreras, el  miércoles 11 de octubre de este año.

La fiscal de la provincia Santo Domingo, Olga Diná Llaverías, dijo anoche que el director de la OMSA, Manuel Rivas, quien está bajo arresto, aceptó pagar 4 millones de pesos al abogado Ramírez Ferreras, presuntamente para ceder a un intento de extorsión del hoy occiso.

Argenis Contreras González y José Antonio Mercado Blanco (a) El Grande, le habrían adelantado un millón de pesos a Ferreiras, de una suma de cuatro millones, que se habían comprometido a pagar para detener una acción judicial contra la OMSA.

Se anunció que el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, ordenó al ministerio público “iniciar sendas investigaciones sobre los presuntos hechos de corrupción que Yuniol Ramírez Ferreras había señalado, a los fines de constatar su veracidad, establecer responsabilidades y someter a la justicia a quienes sean responsables”, refiriéndose a los actos de corrupción que la víctima denunciara antes de morir. La Policía Nacional no dio detalles concretos sobre los sucesos ya que no se explicó el tipo de arma homicida, tampoco el destino de 3 millones restantes que tenían supuestamente que darle al abogado y profesor, entre otras preguntas sin esclarecer.

Según el comunicado leído por la fiscal, Ramírez habría estado extorsionando a Manuel Rivas, quien a su vez le pidió al empresario Eddy Rafael Santana Zorrilla, interceder por ante el fenecido abogado, instruyéndole para que de ser necesario, acordara con éste el pago de alguna suma de dinero, a cambio de que desistiera de acciones legales que había iniciado.

De acuerdo con el informe, las investigaciones realizadas hasta el momento indican que los empleados de la OMSA, Contreras González y Mercado Blanco, habrían tomado la decisión de darle muerte a Ramírez Ferreras, para lo cual, el pasado miércoles se presentaron a la UASD, donde lo raptaron y le dieron muerte.

Diná Llaverías informó que se activó la búsqueda y captura de Contreras González, quien abandonó el país al día siguiente de haber cometido el hecho y contra quien además se está procesando una orden de captura internacional por ante la Organización de la Policía Internacional (Interpol).

Hasta el momento  se encuentran detenidos para fines de investigación el director de la OMSA, Manuel Rivas, el director financiero de esa institución, Faustino Rosario Díaz, quien es contador y coronel de la Policía Nacional; así como Eddy Rafael Santana Zorrilla y José Antonio Mercado Blanco.

La fiscal resaltó que “de ahora en adelante las investigaciones se encaminan a determinar si el director de la OMSA tiene alguna responsabilidad en este homicidio, así como también, en establecer las responsabilidades individuales de cada uno de los implicados para ponerlos a disposición de la justicia”.

Aquel miércoles 11 de octubre, Ramírez Ferreras, en plena docencia, interrumpió las clases que impartía en la UASD desde las 2:00 de la tarde hasta las 5:00 para contestar una llamada.

Posteriormente, salió del aula 201 del edificio Nueva Unidad (NU) y firmó el libro de asistencia. Sin embargo, nunca se le volvió a ver con vida.

Su cuerpo fue encontrado en un arroyo en Manoguayabo, en Santo Domingo Oeste, con dos bloques sobre su pecho, encadenado y un disparo en el rostro.