El presidente de la República, Danilo Medina, abogó ayer por que los países que integran Las Américas continúen abriendo las economías al comercio global, reformen las políticas comerciales, mercadeen a la región como destino atractivo para la inversión extranjera y fortalezcan las plataformas fiscales.

Al disertar en la Tercera Cumbre Empresarial de Las Américas, celebrada en Lima, Perú, el mandatario dominicano afirmó que la justicia, la equidad y la transparencia deben ser la tríada sobre la que debe descansar el comercio y la inversión global.

Durante su discurso, Medina admitió que los países que integran Las Américas no han invertido lo suficiente para mantener una participación mayor en el comercio global de bienes y servicios, por lo que para sustentar su planteamiento, citó como ejemplo a Asia, resaltando que este continente se les adelantó en el cambio del modelo de sustitución de importaciones, por el de promoción de exportaciones, al tiempo que señaló que estos desmantelaron todas las barreras a la inversión extranjera. Dijo que en definitiva, los asiáticos han invertido más para ampliar y modernizar la infraestructura orientada a facilitar el comercio mucho más que los países que forman parte de Las Américas.

Unificación de naciones

Al hablar desde una perspectiva global, el presidente Medina reprochó que las economías de estas naciones hayan ido cediendo espacios en la geografía, comercio y la inversión, a otras que han logrado progresar más aceleradamente.

“Hace 70 años, la participación de nuestra región en el total de exportaciones mundiales ascendía a 12.2%. Hoy apenas representa el 5.8%. Cuando incluimos a Estados Unidos de América y Canadá, hemos bajado nuestra participación de 39.4% en 1948 a 17.6%”, adujo.

Es en este punto donde el jefe de Estado llamó a las naciones a acordar un marco de reglas unificadas que le permitan negociar con los demás bloques comerciales los pilares fundamentales para un comercio internacional justo.

Declaró que no es sostenible el esquema actual donde “mientras unos abrazan el libre comercio, otros a través de subsidios ocultos o ventajas impositivas, logran artificialmente agenciarse una participación creciente en el comercio y la inversión internacional”.