SANTIAGO. Unas 50 familias damnificadas en el barrio San Miguel, del Ingenio Abajo, al noroeste de esta ciudad, que fueron afectados por las lluvias registradas por el paso del huracán María, se quejaron de la poca asistencia recibida por parte de las autoridades.

De acuerdo a lo explicado, solo les ha llegado ayuda en alimentos crudos, los cuales no tienen donde prepararlos.

“Lo que queremos es un hogar donde uno pueda echar para lante”, refirió Leopoldo Durán, uno de los afectados.

Tanto Durán como otros desplazados permanecen a la intemperie en las proximidades donde estaban sus casas antes de ser destruidas por la crecida del río Jacagua, a su paso por el referido lugar, mientras que otros están alojados en residencias de familiares y amigos.

“Vivimos en una incertidumbre debido a que no sabemos qué van hacer con nosotros”, dijo José Manuel Peña, otro de los desplazados.

Mientras que Teresa Cruz, también afectada, dijo sentirse olvidada, ya que han transcurrido 22 días de que la crecida del referido afluente destruyó su hogar sin que hasta el momento haya recibo una ayuda significativa.

“No nos quejamos por la comida, sino por la falta de un lugar donde pueda por lo menos guardar los trates que me quedaron”, señaló Cruz.

Explicó que mantiene los pocos ajuares que logró sacar de su casa en la vivienda de un vecino.

Los damnificados apelaron a la sensibilidad del presidente Danilo Medina para que les ayuda y los reubiquen en otro lugar donde puedan rehacer sus vidas.

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