Cristiano Ronaldo exhibió su condición de ‘Míster Champions’ al marcar un triplete (3-0) que supuso la eliminación del Atlético (triunfo 2-0 en la ida), este martes en Turín en la vuelta de octavos, en una temporada en la que la final de la competición se disputa en el estadio rojiblanco.

Dos goles de cabeza (27 y 48) y uno de penal (86) del portugués sirvieron a la Juventus para pasar a cuartos y dejar al Atlético sin la posibilidad de pelear por la final que se disputará el 1 de junio en el Estadio Metropolitano.

“Fue una noche mágica, no solo por los goles, sino por el equipo, que tuvo una actitud increíble. Si seguimos así, estamos en buen camino”, señaló el portugués.

Ronaldo, leyenda total de la competición, alcanzó su 25º gol frente al Atlético, llegando a los 124 en Champions, de la que es el máximo realizador histórico y en la que ha logrado el título en cinco ediciones (cuatro con el Real Madrid y una con el Manchester United).

El Atlético, que tenía una buena renta de la ida, mostró su peor cara y casi no creó peligro ante una Juventus que multiplicó los remates de cabeza en un partido que manejó a un ritmo alto y siempre cerca del área rojiblanca.

– Morata, la mejor ocasión –

“Han sido superiores en todos los niveles. No hemos entrado en nuestro partido, hemos elegido mal el día para cagarla”, dijo el rojiblanco Antoine Griezmann. “No tuvimos respuesta ofensiva para hacerles daño”, añadió su capitán Diego Godín.

“La Juventus fue mejor y mereció ganar, nos hicieron retroceder, estuvieron mejor tácticamente”, coincidió el técnico Diego Pablo Simeone.

Los primeros cinco minutos fueron eléctricos para la Juventus, culminados por un gol anulado a Giorgio Chiellini por falta de Ronaldo al arquero esloveno Jan Oblak.

Con algo menos de furia, el equipo local siguió apretando y logró su recompensa en una acción que se repetía con éxito. Federico Bernardeschi centró desde la izquierda y Ronaldo le ganó la posición a Juanfran en la derecha para rematar de cabeza a las mallas.

La secuencia se repitió en el 43, pero entonces CR7 mandó su testarazo fuera. Dos minutos después fue Chiellini el que sí le dio la buena dirección al balón, también de cabeza, pero entonces intervino Oblak.

Por el Atlético, que había llegado por primera vez a portería con un disparo lejano y potente de Griezmann (24), pudo empatar Álvaro Morata, que concluyó con un cabezazo alto una larga jugada en la que le sirvió Koke.